El 2003 fue el año que le cambió la vida a Flavio Peniche. El actor se encontraba consolidando su nombre en la industria de los videohomes, filmando Juana, La Alacrana, proyecto que no imaginaron se teñiría de rojo con la muerte de un hombre y cuya noticia que le daría la vuelta al mundo por lo dramático que resultó el deceso captado por las cámaras.

Peniche filmaba una escena en la que debía asesinar a un hombre, todo se encontraba preparado, la cámara comenzó a filmar y al grito de acción se desarrollaba la secuencia, el extra que acompañaba a Flavio era Antonio Velasco, mejor conocido como El Flaquito, sin embargo, al accionar la pistola, ésta se encontraba cargada con balas reales y no de salva, provocando la muerte de Velasco.

El crudo episodio quedó registrado en video y la noticia fue retomada por espacios informativos alrededor del mundo.

Peniche había asesinado a un hombre accidentalmente, algo que no lo eximió de haber sido responsabilizado por homicidio culposo, siendo recluido en una prisión de Morelos, teniendo que pagar dos fianzas por un total de un millón de pesos para enfrentar el proceso en libertad.

El video que existe del asesinato accidental permite ver que la producción del videohome era precaria. El asombro de quienes participaron en su realización es absolutamente genuino.

Dicha experiencia cambió la vida de Flavio Peniche y su familia, quien lo apoyó en todo momento, convencida de que todo se trataba de un terrible accidente.

A pesar de que Peniche fue señalado como responsable, a 12 años del hecho no se aclararon las interrogantes acerca del origen de la pistola y de por qué se encontraba cargada con balas reales.

La carrera de Peniche resurgió tras Juana, La Alacrana, participando en algunas telenovelas producidas por Azteca. Incluso se mencionó que podría participar en la serie que Estrella TV preparaba, basándose en la vida de Jenni Rivera, proyecto que finalmente no se cristalizó.