Al parecer el gobierno norteamericano podría poner precio a la cabeza del reconocido periodista mexicano, Jaime Maussan, pues desde hace varios meses sus investigaciones sobre el fenómeno ovni han sido desprestigiadas tachándolo de charlatán, como ocurrió en mayo pasado con las imágenes que presentó de un supuesto extraterrestre capturado vivo en julio de 1947 en el accidente de una nave en Roswell (Nuevo México).

“Me llaman charlatán y poco preparado. Lo que tratan de hacer es desprestigiar el caso, que la gente no se entere y que el tema no trascienda, incluso el gobierno amenazó de muerte a los testigos que vieron los cuerpos de esos extraterrestres, han amenazado hasta a niños”.

Previo a la conferencia Be Whitness, que Jaime Maussan ofreció hace tres meses en el Auditorio Nacional y en donde mostró dos diapositivas de este ser, una de las cuales fue encontrada en una casa de Arizona, propiedad de una mujer piloto que perteneció a la fuerza aérea norteamericana, trascendió que un grupo de investigadores estadounidenses presionaron a sus colegas para no asistir al evento como invitados. Pero además se rumora que algunas personas cercanas a Jaime Maussan también lo han traicionado rebatiendo sus teorías.

IMÁGENES CONTROVERTIDAS

Después de la conferencia de Maussan, científicos estadounidenses han insistido en desmentir la imagen (una criatura gris, con una cabeza exageradamente grande, heridas de disección y una pierna amputada) mostrando una similar que aseguran se trata del cuerpo momificado de un niño de dos años encontrado en 1896. “El ser que ellos presentan es de dos años, pero no hay un ser de dos años de edad que mida 120 centímetros. Si tú ves la imagen que yo presenté no tiene codos, no tiene muñecas, las piernas son distintas, tiene apenas seis costillas”, dijo el periodista.

Recientemente Jaime Maussan se reunió con el doctor José de Jesús Zalce, director del Servicio Médico Forense de la Marina, quien concluyó respecto a la primera imagen: “Encontró más de 20 inconsistencias o anomalías con respecto a un cuerpo humano”. “Ellos no quieren aceptar el fenómeno ovni. ¿Qué pasaría con los dueños del poder? ¿De la energía? ¿De los dineros? ¿Las religiones? ¿Les van a permitir que lleguen como Juan por su casa? Eso es lo que no quieren que suceda. ¿Tú crees que me van a dejar así nada más, tienen que hacer todo lo posible para desacreditar esta evidencia?”.