Enrique Guzmán confesó que luego de que su nieta Frida Sofía lo señalara públicamente por abusar sexualmente de ella cuando era una niña, ha tenido que cancelar todos sus proyectos profesionales, pues no se siente con ánimos de nada.

En otra parte de la entrevista concedida al programa Hoy, el artista de 78 años no descartó la idea de que la hija de Alejandra Guzmán está siendo aconsejada para atacarlo.

“No sé cómo voy a hacer, cómo vivir… ¡estoy en la mera orilla!… No sé si es otra persona, o no sé si alguien le está lavando el cerebro, eso no sé, puede ser, pero no tengo esa intimidad como para averiguar, ni siquiera cómo defenderla, porque yo no quiero más que defenderla, y así no puedo”.

De la misma forma, el intérprete manifestó que esta situación lo tiene atado de pies y manos. “Es como si estuviera temblando, está temblando, pues te aguantas, porque corro para allá o corro para allá (otro lado), es como un temblor, me cayó un temblor encima”.

Posteriormente, Enrique se refirió al tema de la terapia psicológica que pueda estar recibiendo Frida Sofía. “No sé si está pasando por una terapia, o si la tuvo, o no lo tuvo, o si la controlaron o no la controlaron, o qué tipo de medicinas está tomando, habrá que averiguar ¿qué pasa?, ¿dónde está su momento?, no lo sé”.

Al respecto del tema legal y la denuncia contra su nieta, el padre de Alejandra Guzmán explicó: “Yo tengo una carrera, hacer una descripción como la que hizo de mí, me agrede, me hiere, me pone en peligro… yo no prendó mi Twitter desde hace un mes por la cantidad de mentadas de gentes, y de gente que dice ‘¡cómo te atreves!’, pues es que no me atrevo, no sé a qué me atrevo y tengo que salir adelante, pero cómo, pues por lo menos necesito un salvavidas… y no lo tengo. Quiero dejar sentado que es una violencia familiar, por lo menos así estamos planeándolo hacerlo, mi familiar tiene una violencia conmigo o yo con ella, no sé, voy a averiguar quién con quién”.

Mientras Raúl Araiza alababa la fortaleza de Alejandra, el intérprete replicó: “También tiene sus tropiezos, sus paredes cerradas, su hoy no circula y no es fácil circular por la vida, pero ella hace todo lo posible, la veo chapotear, y nadar, y sacar la cabeza cuando siente que se hunde y la respeto mucho en ese sentido porque se tiene que sobreponer a sus problemas y enfrentarse a los que tiene junto”.

Finalmente, sobre cómo le ha afectado este escándalo en su vida laboral, Enrique explicó: “tenía unos conciertos en línea y se han cancelado todos porque ¿con qué cara voy a salir al escenario?… ¿qué les voy a cantar?… ¿con qué sonrisa puede hablar… el payasito?”.