Inés Gómez-Mont actriz, aseguró a través de un comunicado en sus redes sociales, que es inocente y que no ha visto ni tenido 3 mil millones de pesos en su vida. El caso por el que autoridades mexicanas la investigan, agregó, fue fabricado.

“He guardado silencio por unos días para tratar de entender los hechos que se me atribuyen y concentrarme en mi defensa. A pesar de no tener acceso al expediente, quiero recalcar que soy inocente y no he cometido ningún delito”.

“En efecto, de acuerdo con la prensa, las autoridades me acusan por supuestamente haber recibido dinero de dos contratos públicos (que suman 3 mil millones de pesos) y de pertenecer a la delincuencia organizada. Esos hechos son absolutamente falsos. Es decir, sin ninguna justificación me colocan en el mismo nivel que un narcotraficante o terrorista. Me parece una injusticia”, expuso.

“Para ser clara, jamás me he robado un peso. Tampoco he recibido dinero de esos contratos y mucho menos he visto ni tenido 3 mil millones de pesos en la vida. Soy conductora de televisión y mamá de tiempo completo. Y bajo ningún concepto pertenezco al crimen organizado”, agregó.

UN CASO FABRICADO

Gómez-Mont aseguró que tiene temor fundado de que “derivado de este comunicado las autoridades a cargo de mi caso se ensañen aún más en contra mía, ya que he sido advertida de más casos fabricados en mi contra. Pero ya no puedo guardar silencio. Por el contrario, seguiré trabajando con mi equipo legal para poder defenderme y siempre compartirles con honestidad los detalles de mi caso”.

“A todos los que me conocen y saben quién soy, gracias por su apoyo y cariño. A los que no me conocen y han escuchado juicios prematuros en mi contra, con respeto les pido su voto de confianza”, añadió.

La vida de Inés Gómez-Mont y su marido, Víctor Manuel Álvarez Puga, cambió desde el 10 de septiembre, luego que la Fiscalía General de la República (FGR) iniciara los trámites para que la Interpol emitiera una ficha internacional de búsqueda de la pareja en más de 150 países al ser investigados como presuntos responsables de lavado de dinero, peculado y evasión fiscal.

Gómez Mont y Álvarez Puga fueron acusados de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.