CIUDAD DE MÉXICO.-Adal Ramones se cotizó caro y el resultado fue devastador: el conductor solicitó el pago de un millón de pesos por emisión, en la serie de programas con los que regresaría a la pantalla chica a partir del próximo sábado 23 de agosto, circunstancia que derivó en la cancelación definitiva de la temporada.

Según información otorgada por fuentes que solicitaron el anonimato, todo estaba preparado para el estreno del programa nocturno, pero las negociaciones se truncaron al momento en que Ramones reveló sus intenciones económicas.

«Es un hecho que el programa está cancelado. Adal dijo que requería de las mismas percepciones de Eugenio Derbez; es decir, un millón de pesos por programa, situación que originó un conflicto debido a que esa cantidad hubiera disparado el presupuesto en proporciones enormes, así que se optó por la solución más fácil y se canceló».

Las razones que Ramones dio a la televisora de San Ángel para solicitar la fuerte cantidad consistieron en una serie de comparaciones con el trabajo del actor y protagonista de La familia P. Luche. «Entre las ideas que expuso es que él es igual de creativo y talentoso que Eugenio, que podía entregar los mismos resultados en pantalla, aseguró que tenía el mismo nivel de popularidad y que, además, el público esperaba su regreso, por eso pedía un millón por programa».

Como respuesta, Adal obtuvo una negativa por parte de la empresa. «Se le explicó que estaban conscientes de su popularidad, pero no estaban en posibilidad de pagar esa cantidad».

¡OH, OH, DIGO YO!
Si la temporada del nuevo programa de Adal Ramones hubiera durado seis meses, únicamente en el pago del conductor se habrían requerido alrededor de 25 millones de pesos, independientemente de los gastos de producción y escenografía valuada entre el millón y millón y medio de pesos.

A la suma se debe agregar los gastos generados por el equipo tecnológico: micrófonos, luces, cámaras y pantallas de televisión, entre otros costos.

ejb