El cantante Harry Styles, quien fuera miembro de One Direction, está convencido de que, a sus 26 años, todavía sería “virgen” si no fuera un rostro conocido famoso en el mundo entero desde hace ya una década, y contara con ese halo magnético que atrae a hombres y mujeres por igual.

De esta forma, el artista opina que son sus facetas de músico y, en su caso, también de estrella las que le han convertido en uno de los hombres más deseados del planeta: una situación que, como se desprende de su última entrevista a la emisora digital Radio.com, parece aceptar con total naturalidad.

“De no ser músico, sería virgen», ha asegurado con contundencia.

Asimismo, el intérprete británico ha vuelto a incidir en el carácter autorreflexivo de su segundo trabajo discográfico, “Fine Line”, en el que aborda, entre otros temas personales, la forma en que solía utilizar las relaciones sexuales para desconectar temporalmente de aquellos momentos en los que le embargaba una profunda tristeza.