El suavizante de telas no es tan necesario como imaginas, sin embargo, debes saber que puedes hacer de forma casera casi cualquier producto de limpieza para el hogar. En esta ocasión, te enseñaremos cómo hacer suavizante de ropa para vender.

No hay nada mejor que sentir la ropa, sábanas y toallas suaves al tacto y fáciles de manejar, de esta forma resulta mejor la experiencia al usarlas (libre de arrugas) al agregar suavizante y sin mencionar el aroma a detergente que se impregna y que puede molestar a muchos.

Hasta no hace muchos años, que el suavizante no se podían encontrar por todos lados como ahora y las personas usaban vinagre, ingrediente económico y fácil de conseguir, que además, ayuda a eliminar microbios y no resulta tóxico.

Otra sustancia muy utilizada es el bicarbonato de sodio, el cual, ayuda a liberar de malos olores a la ropa y dejarla muy limpia.

También puedes reemplazar este producto por acondicionador para cabello, que también brinda un aroma agradable y deja la ropa fácil de planchar.

Para hacer rendir el suavizante de telas, debes tener en cuenta la siguiente fórmula:

Usa seis partes de agua por tres de vinagre (blanca, de manzana o de vino blanco) y dos de acondicionador para el cabello; guarda en una botella que puedas cerrar. De esta forma, no solo estarás ahorrando dinero, sino que solo bastará utilizar media taza para cada carga de ropa y así evitarás gastar de más, e incluso, puedes venderlo en tu localidad.

La forma de usarlo es exactamente la misma cuando usas lavadora: colocas la cantidad en el compartimento y si lavas a mano, solo basta un chorrito o tapita y diluirno en una tina con agua para después echar a remojar tu ropa.