Roberto Gómez Bolaños se niega a responder los intentos de reconciliación por parte de Carlos Villagrán, según reveló éste último a un portal de noticias peruano. Villagrán, quien continúa su gira de despedida a lo largo del continente americano, dijo al portal peru.com que tras más de 30 años de haberse distanciado de Chespirito, recientemente ha buscado al octogenario comediante con el único fin de reconciliarse, tal como lo hizo hace pocos meses con María Antonieta de las Nieves.
«¿Si deseo olvidarme de las peleas? Es lo que quiero. Hace poco me reencontré con La Chilindrina y hemos jurado no perder contacto. Quiero reconciliarme con Roberto. Volver a hablar con él sería una alegría inmensa en mi corazón. Lo he llamado varias veces, pero él nunca contesta. El público sufre al vernos peleados», aseguró.
La última vez que Gómez Bolaños y Villagrán estuvieron juntos fue una noche de abril de 2000, cuando Televisa organizó un homenaje a Chespirito. La reunión entre los actores se limitó a un abrazo efusivo mientras el rostro de Villagrán se cubría de lágrimas y la escena era aplaudida por un notable grupo de personalidades de la época y ejecutivos de la televisora.
A partir de entonces Villagrán ha hablado en infinidad de ocasiones sobre Gómez Bolaños y su esposa Florinda Meza. De hecho, hace cuatro meses el programa La Historia detrás del mito transmitió una entrevista en la que Villagrán acusaba a Chespirito y a Televisa de haberlo vetado en todas las televisoras del continente, por lo que había tenido que sobrevivir únicamente con sus presentaciones del El Circo de Kiko.
En la charla con el medio sudamericano, Carlos reconoció la labor de Gómez Bolaños en la televisión iberoamericana y lamentó el estilo humorístico que actualmente manejan los programas dedicados a la comedia. «Es el mejor programa que se ha hecho. Llegamos en 17 países, al primer lugar y al mismo tiempo, un récord que ni los norteamericanos han batido. Lástima que en los programas mexicanos de ahora recurren al chiste fácil y al doble sentido. Nosotros nunca necesitamos eso. Hicimos tonterías bien hechas», presumió.