De acuerdo a publicaciones recientes en el Diario El Financiero, me permito reproducir tres cápsulas económicas sobresalientes que muestran la crisis del Coronavirus en las finanzas mexicanas:

EMPRESARIOS EXIGEN MEDIDAS ANTICILICAS:

Contribuyentes pidieron al Servicio de Administración Tributaria (SAT) prorrogar los plazos para presentar la declaración anual 2019, tanto para personas morales como para personas físicas. No obstante, la autoridad fiscal aseguró, en sus redes sociales, que no tiene contemplada una prórroga.

Fuentes informaron a El Financiero que las principales cámaras empresariales enviaron cartas al SAT, y están por enviar otras más, para solicitar que se extiendan plazos, tal y como ha sucedido en países como Estados Unidos, donde este martes se anunció un plazo de 90 días para cumplir con las obligaciones fiscales, o como en Francia donde incluso se suspendió el pago de impuestos.

El SAT, a través de sus redes sociales, respondió este mediodía a un par de usuarios.
“Te informamos que por el momento no se tiene contemplada ninguna prórroga para la presentación de la declaración anual del ejercicio 2019 para personas físicas y morales, por lo que te pedimos presentar tu declaración en tiempo a través de nuestro portal, saludos”, fue la respuesta.

El plazo para que las personas morales presenten la declaración anual del ejercicio fiscal 2019 es el martes 31 de marzo de 2020, mientras que para las personas físicas es el próximo 30 de abril.

Los pagadores de impuestos solicitan la prórroga con base en que en días pasados, el sitio web del Servicio reportó fallas para la declaración anual de personas morales.

A esto se agrega que hay empresas que iniciaron protocolos de aislamiento del personal ante el COVID-19, lo que implica que las áreas fiscales también estarían en esa situación.

DEVALUACIÓN IMPACTA ECONOMÍA:

El colapso en el peso mexicano en este mes tiene el riesgo de hacer que la popularidad del Gobierno también se desplome junto con la moneda, en un país con malos recuerdos de crisis monetarias en su historia reciente.

El presidente Andrés Manuel López Obrador mantuvo sus sólidos índices de aprobación durante su primer año en el cargo, pese a que la economía se estancó. A medida que las inversiones en energía y construcción se suspendían y el crecimiento se desaceleraba a cero, a menudo aludía a la solidez del peso como señal de que las cosas estaban bien.

La pandemia del COVID-19 y el desplome mundial del precio del petróleo de la semana pasada al parecer están cambiando eso, haciendo que el peso caiga a un mínimo histórico.

“Para los mexicanos, el tipo de cambio del peso equivale al éxito del gobierno”, apuntó el economista de Barclays, Marco Oviedo.

“Si el peso se devalúa, el presidente se devalúa”, remarcó.

López Obrador asumió el cargo en diciembre de 2018, y durante el año siguiente el peso se recuperó 4,3 por ciento, la mayor alza entre los principales mercados emergentes después del baht tailandés. Esa fortaleza fue impulsada en gran medida por los inversionistas que aprovecharon los rendimientos relativamente altos de los bonos mexicanos, pero eso no impidió que López Obrador se atribuyera los méritos por ello. Antes de sus informes de prensa diarios, preguntaba a sus asesores cómo iba el peso.

Durante el último mes, todo eso desapareció debido a que el peso perdió 18 por ciento de su valor, lo que lo convierte en la moneda de peor desempeño entre más de 130 monedas que monitorea Bloomberg.

A pesar de su desagrado por una moneda débil, López Obrador dijo el jueves pasado que no creía que el Banco de México (Banxico) debería gastar reservas tratando de detener la liquidación.

CIERRE DE FRONTERA DE EU GOLPEA A MÉXICO:

El Gobierno de Estados Unidos y la administración de México se encuentran discutiendo un plan para limitar los cruces en la frontera de ambos países y solo permitir viajes esenciales, con el fin de frenar la propagaión del nuevo coronavirus.

En su cuenta de Twitter, el secretario de Estado de Estados Unidos, Michael Pompeo, informó que ha trabajado estrechamente con Marcelo Ebrard, canciller mexicano, en el tema.

«Juntos, podemos reducir los riesgos para la salud pública y priorizar el comercio transfronterizo esencial», escribió Pompeo.

En tanto, Ebrard explicó que propuso en la reunión que las medidas para evitar la propagación del COVID-19 no paralicen la actividad económica y la frontera continúe abierta al comercio y al trabajo.

«Encontré buena disposición. Mañana informaré detalle de avances», dijo también a través de Twitter.

Antes, el Washington Post, que citó a funcionarios con conocimiento del tema, indicó que las restricciones incluirían prohibir el cruce fronterizo de vehículos de pasajeros y de peatones que pasan caminando.

Las medidas entrarían en vigor tan pronto como este viernes, según las fuentes del diario estadounidense.

El presidente de EU, Donald Trump, dijo este jueves, en una sesión informativa en la Casa Blanca, que pronto invocará una disposición de la ley federal para prohibir la entrada a los solicitantes de asilo y a los que cruzan la frontera sur.

Trump comentó que solo quiere permitir viajes que se consideren esenciales, como movimientos relacionados con la industria médica, militar o ciertos sectores.

El mandatario agregó que algunas personas van y vienen a través de la frontera de Estados Unidos y México para actividades de ocio, como ir a restaurantes, y él quiere terminar ese tipo de viaje de forma temporal.

Fuente: El Financiero. Marzo 15, 2020.