Villahermosa, Tabasco.– Asaltos, robo de autos, extorsiones, atracos a iglesias e intentos de secuestro, son las acciones que está perpetrando el crimen organizado en contra de los sacerdotes en el estado de Tabasco y en todo el país.

El pasado miércoles fue detenido por el Grupo URI, de Seguridad Pública municipal, el clérigo Francisco Santos Arcos Pérez, cuando circulaba en una camioneta Jeep Liberty con placas B-28 ATW sobre la carretera a Estación Chontalpa. El detenido se identificó como religioso y al momento de revisarlo se le encontró una pistola tipo revólver calibre 38, con matrícula 170-24667.

En su declaración señaló que el arma la adquirió luego de que el pasado seis de enero del 2017, cuando oficiaba misa en la iglesia de la ranchería Tierra Nueva, tercera sección, un grupo armado intentó secuestrarlo, pero los feligreses lo defendieron.

Señaló que después de esos hechos comenzó a recibir amenazas de extorsión para no ser levantado, por lo decidió adquirir una pistola para su defensa personal.

Afirmó que en repetidas ocasiones pidió el respaldo de las autoridades policiacas, pero nunca le hicieron caso.

Entrevistados por Grupo Cantón, sacerdotes de diversas parroquias aseguraron que las autoridades policiacas están enteradas del aumento de la delincuencia, no sólo a la Iglesia sino a toda la población.

Cabe señalar que desde el 2015 a la fecha han venido a la alza los ataques de la delincuencia a la Iglesia, principalmente en municipios de la zona de La Chontalpa, como Comalcalco, Huimanguillo y Cunduacán.

Los sacerdotes señalan que se llevan limosnas, motores de bombas de agua, cableado eléctrico, instalaciones de agua.

Por su parte, en repetidas ocasiones el obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, ha reconocido que en algunas iglesias de Tabasco se han robado desde micrófonos, alcancías y hasta las campanas.