Ciudad de México.- Tras condenar el homicidio de su hermano Rafael, Julio César Chávez reveló que hace unos meses quisieron secuestrarlo y las autoridades mexicanas no hicieron nada para protegerlo, sin embargo, él tomó sus precauciones y no pasó a mayores.

El ex campeón mundial de boxeo afirmó que esta información se la proporcionaron autoridades de inteligencia de los Estados Unidos, donde aparentemente unas personas originarias de Baja California tenían la intención de privarlo de su libertad.

Por esa razón contactó directamente al Gobernador de Baja California, Francisco Vega, para que le brindara seguridad, pero su respuesta no tuvo éxito.

«Le informé al Gobernador de Baja California ‘Kiko’ Vega, y se hizo pendejo el señor, con todo respeto, y se ha hecho pendejo y se sigue haciendo pendejo, y es una información que me llegó del FBI de los Estados Unidos, y fui y le comenté para que me diera seguridad y se lo metieron ya saben por dónde», manifestó el retirado pugilista.

Sin dar mayores detalles, Julio César Chávez lamentó que no quisieran ayudarlo, a pesar de tener información privilegiada de las autoridades estadounidenses.

Esta información la reveló al acudir al funeral de su hermano Rafael Chávez González, quien fue asesinado por sujetos armados que ingresaron a su dominio para asaltarlo.