Aunque aparece en su listado de bienes muebles dados de baja en el primer trimestre de 2021, la Oficina de la Presidencia de la República no tiene información sobre el destino de un equipo de espionaje de teléfonos celulares, adscrito desde 2014 al desaparecido Estado Mayor Presidencial (EMP) y valuado en ocho millones 314 mil 183.85 pesos.

En el primer trimestre de este año, la Oficina de la Presidencia de la República reportó en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), en el apartado “Inventario de bajas practicadas a bienes muebles”, la baja de un “equipo de seguridad nacional” con el número de inventario 02-1300000000-65049, con fecha del 22 de marzo de 2021.

La causa por la que el despacho del presidente Andrés Manuel López Obrador prescindió de este bien –según consta en la PNT– fue por una “transferencia”, aunque no especifica a qué instancia. El área responsable de publicar estos datos fue la Dirección de Bienes Muebles.

Este medio realizó la solicitud de información a la Presidencia de la República, registrada con el folio 331000121000066, para conocer en qué consistía dicho “equipo de seguridad nacional” dado de baja y a qué dependencia se había transferido.

Mediante un oficio con el folio UAF/DGRMSG/SAI/377/2021, esta instancia del Ejecutivo federal respondió que su Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales no encontró información referente sobre la descripción y destino de ese bien tras hacer una búsqueda exhaustiva en registros, archivos físicos y electrónicos.

“No existe información referente a la baja de bienes inmuebles (sic), correspondiente al primer trimestre de 2021, con registro de baja de fecha 22 de marzo de 2021”, indica el documento firmado por el responsable de la Dirección de Análisis Jurídico y de Gestión DocumentalJuan Carlos Guerrero Torres.

Tras la respuesta que proporcionó la Unidad de Transparencia de la Presidencia de la RepúblicaEl Sol de México buscó a algún funcionario de esa instancia gubernamental para que explicara en qué consistía ese “equipo de seguridad nacional” dado de baja.

Un funcionario adscrito a la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales de la Presidencia de la República, que pidió el anonimato, reveló a este diario que el aparato dado de baja corresponde a “un equipo que permite intervenir teléfonos celulares con el software conocido como Remote Control System o Galileo”.

Aseguró que el equipo formaba parte de los bienes muebles que entregó a la Oficina de la Presidencia de la República el desaparecido Estado Mayor Presidencial, cuerpo de élite militar que se ocupó de la seguridad de los presidentes en turno desde Manuel Ávila Camacho, en 1942, hasta el último día de gobierno de Enrique Peña Nieto, el 30 de noviembre de 2018.

La fuente afirmó que el equipo de espionaje estaba en desuso, que “sólo era uno”, y que se determinó su baja como bien mueble en el inventario del despacho presidencial, así como su “transferencia”. No obstante, el funcionario dijo desconocer hacia qué instancia se “transfirió”.

Cabe destacar que la Constitución, en su artículo 16, así como la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada, también en su artículo 16, establecen que la Fiscalía General de la República (FGR), a petición de los ministerios públicos locales u otras entidades, es la única instancia facultada para intervenir comunicaciones privadas.

SISTEMA DE ESPIONAJE GALILEO

El alta del equipo de espionaje asignado al Estado Mayor Presidencial, en 2014, coincide con un informe de la organización ciudadana Red en Defensa de los Derechos Digitales (RD3).

En 2015, ese organismo reveló que el gobierno mexicano gastó cinco millones 808 mil 875 euros en software para vigilancia ilegal entre 2010 y 2015, pero además que se convirtió en el principal comprador de la firma italiana Hacking Team, creadora y distribuidora de esos aparatos.

La investigación de RD3 también sacó a la luz que instituciones de las administraciones de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, como la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Secretaría de Gobernación o el desaparecido Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), entre otros, adquirieron equipos con las mismas características.

Lo mismo ocurrió con los gobiernos de 16 estados, entre los que destacan los de Puebla, Querétaro, Nayarit, Yucatán, Tamaulipas y Jalisco.

De acuerdo con la organización civil, el software malicioso conocido como Remote Control System o Galileo “es altamente invasivo, ya que permite extraer información de dispositivos e incluso tomar el control de estos una vez infectados”.

El “equipo de seguridad nacional” que estuvo asignado al cuerpo militar encargado de la seguridad de los expresidentes de México también permite intervenir teléfonos móviles (mensajes y conversaciones), así como “todo tipo de información, incluso registrar qué botones se oprimen en un teclado”.