México (Agencias).- El índice de aprobación del presidente mexicano Enrique Peña Nieto cayó a un mínimo histórico después de que la decisión que tomó el gobierno de elevar los precios de la gasolina al mayor nivel en casi dos décadas provocó el saqueo de tiendas departamentales y protestas públicas casi diarias.

Solo el 12 por ciento de los encuestados aprueba el desempeño de Peña Nieto, el nivel más bajo para cualquier presidente en al menos dos décadas e inferior al 24 por ciento que registraba en diciembre, según la encuesta realizada por el periódico Reforma de la Ciudad de México.

La encuesta revela que un 27 por ciento de los votantes está a favor del partido de oposición Morena de Andrés Manuel López Obrador para las elecciones presidenciales del próximo año, comparado con el 24 por ciento para el conservador Partido Acción Nacional y tan solo un 17 por ciento para el PRI.

El peso mexicano encabezó las caídas entre las monedas el miércoles: 1.2 por ciento a 21.77 por la mañana en Nueva York.

El gobierno elevó los precios de la gasolina sin plomo en un 14 por ciento el 1 de enero, el mayor incremento desde 1998, el precio de la gasolina premium aumentó 20 por ciento, en tanto el gobierno eliminó un subsidio que dijo favorecía a los mexicanos más ricos y resultaba muy caro de mantener. El gasolinazo, o crisis en los precios del combustible, ha sido criticado tanto por gobernadores del propio PRI, partido al que pertenece Peña Nieto, como por sus rivales.

«La caída sin duda está relacionada a la cuestión económica y alza de los precios de la gasolina», dijo Lorena Becerra, directora de la encuesta en una entrevista telefónica. «Ahorita Morena en nuestra encuesta por primera vez está en primer lugar. Está capitalizando la bandera de Morena el daño del presidente».

El 82 por ciento de los encuestados tiene una visión desfavorable en cuanto a la gestión que ha realizado Peña Nieto en la segunda mayor economía de Latinoamérica. Su popularidad está incluso por debajo de los niveles más bajos que alcanzó Dilma Rousseff en Brasil, quien registró un nivel de aprobación de tan solo 15 por ciento en los sondeos antes de su destitución.

La encuesta se aplicó a 1,000 adultos mexicanos, se llevó a cabo entre el 11 y el 15 de enero y tiene un margen de error de 4.2 por ciento.