Ciudad de México (Agencias).- A unas horas del arribo del presidente Barak Obama, el Estado Mayor Presidencial (EMP) tomó el control total de la seguridad, en el Distrito Federal, de las zonas y rutas en las que estará el mandatario estadounidense.

Información recabada establece que las cámaras de vigilancia, así como la policía capitalina que se encuentra en las cercanías al aeropuerto, en el Centro Histórico y zonas aledañas, así como en Polanco, deberán responder durante las próximas 48 horas al mando del Estado Mayor Presidencial, lo mismo que los cuerpos de emergencia de la Ciudad.

Esta medida forma parte de los protocolos de seguridad interna que existen y en los que se establece que ante un caso específico la federación puede tomar el control de todos los cuerpos policiacos y de emergencia de una entidad.

A partir del medio día se registrará el cierre de calles y avenidas de forma permanente e intermitente en otros casos, esto en diferentes zonas de la ciudad, en las zonas de Polanco, Centro Histórico, Los Pinos y Reforma.

Migración, tema más delicado para Obama: NYT

El tema más delicado para el presidente Barack Obama en su visita a México, será la reforma migratoria, de acuerdo a un reporte de The New York Times.

Por primera vez en décadas, Washington parece estar avanzando hacia una serie de reformas que afectarán el futuro de millones de mexicanos que han emigrado de forma legal o ilegal a los Estados Unidos por muchos años. Sin embargo, debido a que hay un grupo de legisladores republicanos y demócratas que están trabajando juntos para sacar esta reforma adelante este mismo mes, los oficiales de la Casa Blanca esperan que el presidente de México, Enrique Peña Nieto toque con mucho cuidado este tema en menciones públicas.

“Hemos tenido un buen nivel de diálogo y hemos mantenido informado al gobierno mexicano acerca d este asunto pero hemos enfatizado en que este es un asunto doméstico”, dijo Ricardo Zuñiga, asesor para el Consejo Nacional de Seguridad de EU.

El presidente Barack Obama llega a México en una visita de 22 horas en un ambiente en el que han salido a la luz algunas fricciones entre los agentes mexicanos y norteamericanos en materia de estrategia de seguridad y las nuevas restricciones de parte de México hacia sus operaciones en territorio mexicano.