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CIUDAD DE MÉXICO.- Representantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y del gobierno federal se reunirán la próxima semana para dialogar sobre la polémica en torno de la iniciativa presidencial sobre matrimonios igualitarios y las acusaciones a jerarcas católicos de haber hecho proselitismo en tiempo electoral, al convocar a marchas o emitir sermones de rechazo al tema.
El obispo Alfonso Miranda Guardiola, secretario general de la CEM, adelantó a Excélsior que sólo resta confirmar el día exacto de la reunión con la Secretaría de Gobernación (Segob) en la que la Iglesia planteará sus razones contra la iniciativa y aclarará que los obispos no buscan «confrontación” con el gobierno.
Además, el jerarca católico ofreció una mesa de diálogo con representantes de la comunidad gay en México para intercambiar puntos de vista en el tema, hecho que sería histórico, pues hasta ahora no hay antecedentes de un acercamiento similar.
«No queremos imponer nada, nosotros proponemos la fe en que creemos y las costumbres que vivimos, son propuestas”, aseguró.
Miranda Guardiola adelantó que la Iglesia irá más allá de emitir posturas, pues piden debate nacional sobre el tema y preparan propuestas jurídicas elaboradas por sacerdotes eruditos en la materia y académicos, con miras a concretar e impulsar una iniciativa diferente a la presidencial.
¿Proselitismo?, no
De las acusaciones de proselitismo, Miranda negó percibir esta conducta entre los jerarcas católicos, sino que éstos orientaron a la gente con base en el Evangelio. Dijo que la CEM no teme a una investigación «correcta” contra ellos.
Algunos prelados y la Arquidiócesis Primada de México afirmaron que, producto del rechazo a la iniciativa, a la que se sumó el hartazgo social, hubo «votos de castigo” contra el PRI, que lo llevaron a perder siete gubernaturas.
«Nuestro papel es de pastores, orientamos a los fieles a través de nuestra enseñanza; nos toca a cada obispo, en su lugar, enseñar la doctrina católica. En el caso de las elecciones, en cada periodo, tanto la CEM como los obispos en sus diócesis, sacan comunicados donde se orienta a los fieles.
«¿En qué sentido la orientación? En cuanto a que razonen su voto, a que salgan a votar, a que miren bien los perfiles, las propuestas, las promesas, y emitan un voto responsable”.
En días pasados, el obispo de Veracruz calificó de «anormales” a los homosexuales.
Guardiola aclaró que el Episcopado es un órgano colegiado, por lo que «cada obispo habrá de responder a sus palabras y acciones”. Además, que esto no refleja la posición de la institución, pues «la voz autorizada de la Iglesia católica sólo es la Conferencia Episcopal Mexicana”.
—Con estos grupos que denuncian, como la comunidad LGBT, ¿los han buscado para hablar de esta molestia por la iniciativa?
—Desafortunadamente no tenemos diálogo; estamos abiertos a un diálogo con ellos y con todas las personas. Lejos de querer una confrontación deseamos establecer canales de comunicación, puentes de diálogo y construcción de paz.
—¿Llamar a marchas, como las recientes de monseñor Castro en Cuernavaca, son actos de proselitismo?
—Morelos tiene su propia circunstancia político-social. El obispo, como pastor de su grey, responde, llama o convoca (…) La bandera con que monseñor Castro llamó a su feligresía fue la construcción de la paz (…) tiene que ver con la familia, con todo respeto y dignidad. Monseñor Castro, como todo ciudadano, tiene derecho a las marchas. Aquí (en la CDMX) tenemos todos los días marchas, La convocación fue a la paz, no al proselitismo.
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