(El Universal)

La mafia de médicos, adscritos al sector Salud del Gobierno capitalino, que alteraron más de mil 800 certificados de defunción de víctimas que murieron a consecuencia del Covid-19, lo que se reflejó en un subregistro de 10% de la mortandad a causa del virus, alteraron también varias muertes luego del sismo del 19 de septiembre de 2017; la Fiscalía General de Justicia (FGJ) local indaga toda una red, que incluye funerarias, funcionarios y embalsamadores clandestinos.

Los primeros avances en la indagatoria, ordenada por la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, apuntan a que los certificados de defunción alterados por los médicos luego del terremoto los vendían a familias que pagaban de entre 3 mil y 5 mil pesos, para que pudieran cobrar diferentes tipos de seguros o entrar a programas de la administración capitalina.

Bajo esta modalidad, se investiga la expedición de por lo menos 100 certificados de defunción en alcaldías como Tlalpan, Cuauhtémoc, Xochimilco y Coyoacán.

Se sabe que operaron en contubernio con diferentes funerarias, pues uno de los médicos involucrados, Irwing Baruxh “N”, es dueño de Embalsamadora Servicios Integrales, en la colonia Obrera, alcaldía Cuauhtémoc, lugar de donde se pudieron haber expedido las actas en aquellos años.

Dicha empresa está en la mira de las autoridades, ya que de este lugar se expidieron 120 certificados de defunción durante el mes de abril y 53 más del 3 al 17 de mayo; es decir, en plena contingencia sanitaria por coronavirus, donde están implicados ocho de los 12 médicos, actualmente relacionados por la modificación de estos documentos en la emergencia sanitaria por Covid-19.