Guadalajara, Jal.- Pese a las calumnias en radio y televisión de la mafia del poder, Andrés Manuel López Obrador dijo que no demandará ante el Instituto Nacional Electoral a los presidentes del PRI, Enrique Ochoa, y del PAN, Ricardo Anaya, quienes son utilizados para atacarlo.

En su jornada por Jalisco, que incluyó Jocotepec, Tlajomulco y el centro de Guadalajara, el dirigente nacional de Morena afirmó que las órdenes a los líderes panistas y priístas para tratar de aminorar el crecimiento de su partido las dictan Carlos Salinas, Felipe Calderón y Claudio X. González, principalmente.

No vamos a proceder contra ellos, porque queremos seguir haciendo de dominio público que ellos son igual de ruines, de canallas. Entre más me golpean estos corruptos, como decía Ponciano Arriaga, más digno me siento, señaló de acuerdo con lo que también publicó en redes sociales.

Durante las tres asambleas informativas advirtió que este grupo, con la complicidad del PRIAN, va a buscar otra vez por todos los medios robarse la Presidencia de la República, como ya lo hicieron en 2006 y 2012.

En ese sentido afirmó que por ello ahora todos quieren culpar del desastre nacional a Enrique Peña Nieto, en una operación de recambio para volver a engañar a la ciudadanía mientras se lavan las manos; cuestionan hasta el plagio de la tesis de Peña, pero se olvidan que Calderón se robó la Presidencia.

Identificó a Margarita Zavala como la candidata que promueve el grupo oligárquico, tras reuniones encabezadas por Carlos Salinas precisamente con Calderón, Vicente Fox, Claudio X. González y otros maleantes.

Para demostrar el contubernio, recordó cómo tradicionales cómplices del poder, como Elba Esther Gordillo, fueron chivos expiatorios o, cuando Vicente Fox dio la espalda a la panista Josefina Vázquez Mota y apoyó a Enrique Peña Nieto al igual que Felipe Calderón.

Ante esto, López Obrador aseguró que Morena es el canal para que los ciudadanos decidan recobrar el país, como lo están haciendo constar las encuestas que en este momento califican a su partido como primer lugar en la carrera presidencial.

También por ello se busca atemperar la exacerbación que vive el país sacrificando a dos ex gobernadores, uno del PRI, Javier Duarte, y el otro del PAN, Guillermo Padrés, pero sin ir verdaderamente a fondo, cuando existen otros muchos ejemplos de corrupción en el país, como el del gobernador de Jalisco, el priísta Aristóteles Sandoval.

Agregó que “a los que se creen amos y señores de México les ha funcionado utilizar a un partido o a otro de acuerdo con lo que les conviene. Cuando se les estaba cayendo el PRI, levantaron al PAN; se le acabó la levadura al PAN y volvieron a levantar al PRI.

Los priístas son corruptos cínicos y los panistas son corruptos hipócritas, pero en realidad son lo mismo, dijo.