México (Agencias).- La posibilidad de que fuera extraditado a Estados Unidos y ser condenado a pena de muerte por las autoridades de ese país habrían motivado a Joaquín Guzmán Loera a fugarse de la presión de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.

De acuerdo con Juan Pablo Badillo Soto, uno de los abogados que defienden al líder del Cártel del Pacífico desde 1999, antes de que “El Chapo” se fugara por segunda vez, el pasado 11 de julio, le externó su preocupación de que las autoridades estadounidenses lograran su extradición a pesar de que el entonces procurador Jesús Murillo Karam rechazara esta opción.

«Dentro de la gravedad de esta situación, que a cualquier ser humano lo pone en un estado de nervios, de crisis emocional, se advertía su gran preocupación”, dijo el defensor en entrevista con Univisión.

-Ese podría ser uno de los motivos por los cuales se fugó?, inquiere el reportero.

«Por su puesto, esa es la solución a sus temores, sencillamente dice ahí nos vemos», responde Badillo.

Al cuestionársele cuáles eran los otros temores del narcotraficante, Badillo aseguró que entre las cosas que le preocupan es que sea torturado, abatido o masacrado por las autoridades o por algún otro cartel de la droga.

Badillo defendió por primera vez a Loera en 1993 después de que fue detenido por vez primera en Guatemala.

En 2014 el líder del Cártel del Pacífico lo volvió a buscar para que lo defendiera tras ser detenido por segunda vez; el defensor le tramitó cuatro amparos contra la extradición a EU, de los cuales uno fue admitido por el Juzgado Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales con sede en el DF.