Torreón, Coah.- En su edición de este miércoles el diario The New York Times revela presiones del gobierno federal, en la persona del presidente Enrique Peña Nieto, para silenciar a la ONG Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, lo cual fue negado por la Presidencia de la República.

De acuerdo con lo informado, durante un encuentro en mayo del mandatario con importantes empresarios de México, entre los que se encontraba Claudio X. González Laporte, presidente del Consejo de Kimberly-Clark México y padre del fundador de la ONG, Peña Nieto le dijo: “Tu hijo debería dejar de ser tan crítico con el Gobierno. La sociedad civil no debe pasar tanto tiempo hablando de corrupción”, asegura el NYT, citando a cinco personas que se encontraban en la reunión.

“Claudio X. González Guajardo (fundador de la ONG) ha pasado casi dos décadas combatiendo la corrupción y la impunidad que tanto deterioran a México. Pero su proyecto más reciente, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, una organización de periodismo de investigación que ha revelado contratos corruptos de aliados del Gobierno, estaba haciendo demasiado ruido para gusto del presidente”, destaca el NYT.

Presidencia lo niega

Tras la publicación, la Presidencia de la República, a través del vocero Eduardo Sánchez, negó que Peña Nieto estuviera presionando directamente a González Guajardo, y aseguró que el comentario fue general para la audiencia presente, y a modo de invitación a enfocarse «tanto en los errores como en los logros de su Gobierno».

“Te aseguro que el presidente no hizo ningún comentario a Claudio X. González sobre el trabajo de su hijo en Mexicanos Contra la Corrupción”, dijo señaló el vocero presidencial, quien estuvo presente en la reunión.

Responde Mexicanos contra la Corrupción

Por su parte, la ONG respondió a la publicación asegurando que es cierto que Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), así como muchas otras Organizaciones de la Sociedad Civil y medios de comunicación que «documentan la gravedad de los problemas por los que atraviesa México en sus distintos ámbitos y que exigen y proponen soluciones a problemas ingentes, enfrentamos un ambiente hostil por parte de diversas autoridades».

Señalaron que la presión, las amenazas veladas, el espionaje, el acoso fiscal e inclusive la violencia se han extendido y amenazan el derecho de los ciudadanos y los medios de comunicación y periodistas a la libre expresión, puntal de otros derechos y libertades que deberían ser custodiados por el Estado mexicano.

No obstante, reivindicaron en su comunicado que las organizaciones sociales y los medios de comunicación «tenemos el deber con nuestro país y con quienes nos apoyan de seguir cumpliendo con el mandato para el cual nos constituimos, ya sea para informar a la sociedad, defender los derechos humanos, mejorar la educación, atender la salud…».

Y afirmaron que en lo correspondiente a ellos, «seguiremos cumpliendo con nuestra misión de investigar, exhibir y denunciar los actos y redes de corrupción ahí donde se encuentren, sean estos públicos o privados, federales o estatales, partidistas o empresariales. Estamos convencidos de que este flagelo nacional y la impunidad que lo acompaña provoca violencia, ignorancia, pobreza, desigualdad e inseguridad y que daña a las instituciones democráticas. Creemos que la construcción de un verdadero Estado de Derecho es condición necesaria para lograr un país más justo y más próspero y seguiremos proponiendo alternativas de solución porque México no está condenado a la corrupción».