El arquitecto Fray Gabriel Chávez de la Mora y el ingeniero petrolero José Francisco Garaicochea y Petrirena, recibieron este jueves los Premios Nacionales de Arquitectura e Ingeniería 2020, respectivamente.

El presidente Andrés Manuel López Obrador hizo entrega de estos galardones durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, para reconocer la labor y trayectoria de los profesionistas.

Fray Gabriel Chávez de la Mora, de 92 años, cuenta con 65 años de carrera, en la que ha realizado 175 obras, principalmente de carácter religioso.

Tras recibir la presea y agradecer el reconocimiento, el arquitecto pidió al presidente López Obrador que no recorte el presupuesto destinado al mantenimiento, restauración y reconstrucción de edificios del patrimonio cultural e histórico, que han sufrido afectaciones por el tiempo, el clima y hasta los sismos, sino por el contrario, que fortalezca estos recursos.

José Francisco Garaicochea y Petrirena recordó a los ingenieros que no fueron reconocidos y ya fallecieron, al tiempo de denunciar que en el Complejo Petrolero de Cantarell se sigue comprando nitrógeno y quemando gas natural con un alto contenido de condensado.

El ingeniero recomendó que se lleve a cabo la propuesta de su colega Eduardo Berrueta Zenteno, publicada en la revista Ingeniería del Petróleo donde plantea construir plantas criogénicas que aprovechen el condensado que se produce en los principales yacimientos del litoral de Tabasco.

Por su parte, el presidente López Obrador refirió a la recomendación de Chávez de la Mora y aseguró que su gobierno está realizando un programa de reconstrucción por los sismos, de espacios públicos y en especial de los templos. Justificó que todavía no se concluye con esta labor, “porque el trabajo requiere mucho cuidado, pero se está avanzando”, y destacó que se lleva a cabo la construcción de espacios urbanos nuevos en 100 municipios donde hay colonias populares.

Asimismo, dijo que Garaicochea y Petrirena “es un ingeniero nacionalista de los que sacó adelante a la industria petrolera”.

Agregó que se está trabajando en todos los frentes de la ingeniería para impulsar la construcción y reconstrucción de puertos, presas, hidroeléctricas, canales de riego y aeropuertos. Aprovechó el espacio para agradecer a los ingenieros y arquitectos que están rescatando a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Resaltó que se están haciendo vías férreas como no se hacía en muchos años y aprovechó para acusar que en el periodo neoliberal se abandonó a la industria petrolera, particularmente en el sector de la petroquímica y la refinación.

El mandatario expuso que ahora se están rehabilitando las seis refinerías de México y se compró Deer Park para “lograr la autosuficiencia en la producción de combustibles”.

En este sentido, dijo que, “no vamos a seguir vendiendo petróleo crudo y comprando combustibles, porque es como vender naranja y comprar jugo de naranja, esta es una política nueva completamente”, subrayó el mandatario al reiterar que su gobierno está rescatando a Pemex y CFE, las cuales son “palancas para el desarrollo de México”.

Finalmente, comentó que en cuanto a la extracción de crudo, también cambió la política nacional. Denunció que ya no hay contratos ventajosos a compañías nacionales y extranjeras para extraer en aguas profundas, ahora la inversión se destina a donde hay petróleo en aguas someras y el sureste.

Resaltó además que se ha corrido con suerte y se ha encontrado petróleo en nuevos yacimientos disminuyendo así el precio de extracción y el costo del barril de 15 dólares a 4; se hizo el compromiso de no extraer más petróleo del necesario para el consumo interno del país.

“No vamos, aunque tenemos reservas, a extraer más de 2 millones de barriles diarios mientras estemos en el gobierno, porque tenemos que ser responsables y entregar a las nuevas generaciones la herencia que les corresponde. No podemos achicar los campos petroleros”, dijo el mandatario, a la vez que sentenció que debemos cuidar los recursos y no actuar de forma irracional.