Por: Redacción

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Ayer se realizó una reunión en la escuela normal en donde se citó a los padres de familia de la Facultad de Trabajo Social para enterarlos del estado que guarda esta institución y darles a conocer la problemática actual que afecta a los alumnos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

En reunión estuvieron presentes las autoridades de la universidad, padres de familia y alumnos de la facultad, faltando el Rector Enrique Etienne Perez del Río.

Al principio los dirigentes universitarios empezaron su discurso, y aplaudían más a partir del tercer discurso y al ver que no daban una explicación clara del por qué los alumnos tenían que tomar clases extramuros los padres se empezaron a enojar más de lo que ya se encontraban.

Y empiezan a tomar a la palabra los iracundos padres, y les exigen a las autoridades universitarias que para empezar el Rector de la cara y afronte un problema que él inició al solicitar a la asamblea universitaria el cambio de sede, que explique cuál es el problema de fondo y por qué sus hijos no pueden estudiar -mostrando una boleta de pago- en donde están las instalaciones, demandando que se deje de actuar con tibieza y se arregle de fondo esta situación en donde traen de rehenes a los muchachos y, “YA LOS AMENAZAN CON INVALIDAR EL CICLO LECTIVO SINO ESTUDIAN EN UN LADO O EN EL OTRO”.

Los padres empezaron a aplaudir y a solicitar el micrófono para decirles a los representantes del Rector que sino podía resolver el problema que renunciara, ya que con mucho esfuerzo están pagando los estudios de sus hijos y no se vale que mande a sus funcionarios en este problema y él esté cómodamente en el aire acondicionado, mientras los padres con gran sacrificio costean los gastos de sus hijos para asistir a la universidad.

Cada que un padre tomaba el microfono parecía que victimizaban a los del grupo azul –que dirige GONZALO HERNANDEZ FLORES- y no es que fuera así, pero esta situación de acudir a la normal superior a tomar clase y de ser objeto de amenazas por parte de funcionarios de la universidad enardecía a los padres, quienes no daban crédito del por qué si sus hijos querían estudiar en una facultad y pagan por ello, se tengan que trasladar a otra.

La dichosa reunión se colapsó rápidamente cuando los funcionarios uatenses abandonaron rápidamente la institución con sonoros chiflidos y porras para los del grupo azul, y dejando el problema a los afligidos padres de familia.