Por: Eduardo Castillo Mtz.

Daniel Caamal Aban es un ciudadano, que como muchos otros, decidió solicitar un préstamo para afrontar sus problemas económicos, derivados de la crisis y la falta de empleos que se vive en Ciudad Victoria, pero al hacerlo decidió mal y terminó embaucado por la Financiera Independencia.

En entrevista para este medio, Daniel Caamal, explicó que al no encontrar empleo se puso a lavar autos en la vía pública y ese es su oficio, y refirió que al encontrarse sin dinero, un día ve uno de esos mensajes “atractivos” que maneja la Financiera Independencia y decide “encharcarse”.

“Desde el año 2012 solicité un préstamo de 5 mil pesos a la Financiera Independencia, que está ubicada en el 6 y 7 Carrera Torres, me entregaron 4 mil 800 pesos y cada quincena abono 300 pesos y es fecha que debo casi seis mil pesos”, indicó.

Por ello, advirtió sobre el daño que los créditos fáciles pueden hacer a la economía familiar de cualquier persona, “por necesidad múltiple tuve que pactar con ellos y que ahora ya no encuentro como salir”.

Y es que de acuerdo al recibo de pago con logos de la Financiera Independencia S.A.B de C.V. Sociedad Financiera de Obj. Múltiple E.N.R. al préstamo solo se abonan pagos por quincena de 99 pesos al saldo y los demás apartados son por gastos de cobranza e intereses.

Los conceptos establecen como saldo anterior 5 mil 520 pesos,  gastos de cobranza 60 pesos, moratorio 7.98, intereses 197.20, abono  a capital 99 pesos con un saldo final de 5 mil 195 pesos.

El dato:

Daniel Caamal pidió prestado $5,000.

Los  abonos quincenales son de 300 pesos.

Hasta ahora ha pagado $45,200 pesos desde el 2012.

Y su deuda continúa.