Por: Eduardo Castillo Mtz.

Debido a los casos de la enfermedad conocida como rickettsia o fiebre manchada de las montañas rocosas en Baja California, en   mayo pasado, la Secretaria de Salud decretó alerta sanitaria en todo el país y orquestó un programa para buscar erradicar el problema.

De este modo la federación se ha dado a la tarea de reunir a expertos en el área de la zootecnia para buscar frenar los casos y uno de ellos es José Octavio Merino Charrez, Doctor en Investigación Básica Aplicada en Recursos Cinegéticos en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, España.

Al respecto el también investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, dijo que su trabajo consiste en investigar las áreas relacionadas con patógenos que son transmitidos por garrapatas y algunos otros organismos que afectan tanto a animales como al ser humano.

“Estamos investigando un patógeno que transmiten las garrapatas y que afecta a humanos llamado rickettsia, actualmente se están dando muchos casos en Baja California y estamos trabajando con grupos de investigación de allá, para implementar programas que controlen la garrapata que es el vector principal de esta enfermedad”, indicó.

Explicó que el trabajo consiste en muestrear los sitios donde se dieron los casos positivos, tentativamente encontrar garrapatas infectadas, y hacer los reportes para que se hagan las medidas conducentes.

Señaló que es difícil anticipar los casos porque no existe investigación científica al respecto, “también porque la enfermedad se confunde con otros por sus síntomas; el nombre común que recibe la enfermedad es fiebre manchada de las montañas rocosas, los síntomas en humanos son: fiebre y en el lugar donde pica la garrapata aparece una aureola y escamas pequeñas, machas, somnolencia, por eso se confunde con enfermedades como el dengue”.

Comentó que a través del proyecto “Identificación de antígenos es para el control de la garrapata”, propone el uso de una respuesta inmunológica en bovino para acabar con dichos ácaros. “En base a una inmunización está genera anticuerpos y la garrapata al ingerir la sangre del bovino, será atacada por los anticuerpos disminuyendo considerablemente las poblaciones del insecto y por ende el papel de las garrapatas como vector de otras enfermedades”.

Puntualizó que existen especies de garrapata que están presentes en el 80% de los hatos ganaderos del mundo, y afecta severamente la población del bovino, porque afecta la producción de leche, de carne y transmite enfermedades.