Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La inseguridad que azota en zonas marginadas de El Salvador, y la pobreza obligaron a José Fredy de 17 años de edad, a salir de su país en busca del “sueño americano”, pero la policía de Texas frenó su camino, convirtiéndose en uno de los casi 3 mil menores que han sido deportados por Tamaulipas durante el 2014.

En lo que va de este año, de enero a junio, han pasado por los Camef de la frontera tamaulipeca un total de 2 mil 872 menores indocumentados de entre 8 y 17 años, y de estos, 270 son de origen centroamericano, y el resto mexicanos.

Reynosa, es el municipio que más deportaciones de este tipo ha recibido durante el presente año, ya que de acuerdo al Centro de Atención a Menores Fronterizos, hasta el día 2 de julio se brindó atención a un total de mil 300 niños.

Durante el 2010, el crimen organizado secuestró y asesinó a 72 migrantes que fueron localizados en una bodega abandonada de San Fernando, lugar por donde mayormente cruzan a la frontera, tras las investigaciones se logró la captura de algunos implicados en la masacre, que revelaron la existencia de fosas clandestinas donde se localizaron más de 200 cadáveres.

Sentado en un sillón, Fredy se frotaba las manos de nervios y no dejaba de ver hacia una mesita que tenía encima algunos mangos, comentó que toda su infancia ha sido muy crítica, ya que en su casa estaban solos su mamá y él porque su padre murió cuando era pequeño.

Asegura que el camino por México fue muy difícil desde Chiapas, hasta llegar a Reynosa, Tamaulipas, ya que su viaje lo realizó en autobús para evitar la inseguridad, pero no contaba que serían las autoridades quienes lo “asaltarían”.

Relata que no le duró mucho el gusto de estar en el Valle de Texas, ya que la Patrulla Fronteriza los capturó y mantuvo en un centro de detención que estaba lleno de migrantes esperando su deportación. Lo enviaron a la ciudad de Reynosa, donde pidió asilo en un albergue y después fue canalizado al DIF, donde le dieron comida y ropa.

Fredy está consciente que el Instituto Nacional de Migración lo repatriará a su país de origen, pero dice que “subirá” de nuevo e intentará llegar a los Estados Unidos hasta que pueda lograrlo.

El presidente de la Asociación Nacional para la Protección de los Derechos Humanos, (ASONPRODEH), Fortino López Balcázar, dijo que la crisis humanitaria que está provocando la migración de menores centroamericanos y mexicanos en Estados Unidos, es por inseguridad, pobreza, y otros, para reunirse con sus padres.

López Balcazar dijo que la solución no es deportar a los menores a sus países o someterlos a un juicio, sino permitirles que ejerzan sus derechos, como la reunión con sus familiares o incluso el asilo político, como está previsto en normas internacionales.

vmp