Como resultado del programa temporada de calor, la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios, efectuó el primer aseguramiento de mil 900 piezas de diferentes tipos de productos que podían poner en riesgo la salud de la población.

Raúl Terrazas Barraza, encargado del despacho de la COEPRIS, informó que el aseguramiento se llevó a cabo en el municipio de Mante, después de efectuar el operativo de verificación correspondiente en tiendas de autoservicio, de donde se extrajeron lácteos, carnes, pan, cereal y productos enlatados.

Mencionó que esta acción se realizó debido a que se encontraron faltas a la normatividad, por no estar refrigerados bajo las temperaturas indicadas, por contar con caducidad vencida o tener fauna nociva en el empaquetado, lo cual representaba un riesgo de salud para quienes consumen esos alimentos.

Indicó que se procedió al retiro inmediato de los productos para posteriormente realizar su destrucción. Refirió que entre los que se detectaron más inconsistencias fueron los lácteos como yogurt, gelatinas y flan, de los cuales se decomisó un promedio de mil 600 piezas.

Explicó que estos tipos de productos, de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-251-SSA1-2009, deben permanecer a una temperatura de 7 grados centígrados y no superior a 16 como en este caso. Así también, se debe contar con prácticas de higiene para el proceso de alimentos, bebidas alcohólicas o suplementos alimenticios, lo cual tampoco estaba presente en estos alimentos.

Del mismo modo, cabe destacar que dentro de los productos que presentaban fecha de caducidad vencida destacaban los aderezos, ensaladas de pollo en cajitas, cereales, chocolates, avenas, latas de elote, atoles, entre otros. Además de paquetes de pollo, cortadillo, flautas de pollo, chuletas, jamón y queso amarillo, así como paquetes de tortillas de harina y pan blanco, que permanecían en los establecimientos a temperaturas superiores a los 18 grados.

Terrazas Barraza expresó que “las visitas de verificación forman parte del operativo de vigilancia sanitaria a las tiendas de autoservicio, en donde se checa que los productos se encuentren bajo las temperaturas de refrigeración adecuadas, que cuenten con fecha de caducidad vigente, y se presenten en condiciones óptimas y de calidad para el consumo humano.”