Dos personas que presuntamente tenían en su poder 35 toneladas de varilla y un tráiler el cual había sido robado por unos desconocidos terminaron siendo detenidos por elementos de la policía Federal.

La justificación de los policías era que en el registro satelital marcaba que el camión estuvo parado por espacio de 30 minutos en el área donde ellos tienen su negocio de materiales.
Los supuestos afectados  y presuntos ladrones son Cecilio Sifuentes Jasso de 24 años y su velador Artemio Flores Ruiz de 58.
El comerciante y el empleado fueron detenidos por ordenes del inspector de la Policía Federal, José Juan Gastelum Payán quien junto con las fuerzas militares investigaban el caso de robo que presuntamente había sufrido Gerardo Avila Martínez, chofer de un tractocamión marca Internacional, modelo 2013 y propiedad de la empresa «Transportes Orta» con matriz en García Nuevo León.

El chofer comentó que el atraco ocurrió cuando circulaba sobre la carretera a Monterrey y que a la altura del poblado de El Barretal unos individuos que andaban a bordo de un coche Jetta de color blanco lo interceptaron y amagaron con armas de fuego cortas.

Después de someterlo lo bajaron y lo pasaron en varios vehículos sin poder ver hasta que finalmente fue a parar a la central camionera y de ahí acudir a la policía a pedir ayuda.
Según dijo, en el camión transportaba 35 toneladas de varilla de 3/8 por lo que tanto militares como federales procedieron a investigar hasta que ubicaron al camión en el kilómetro 12 de la carretera a Matamoros en un fraccionamiento.
Al entablar dialogo los dueños del trailer señalaron que este tuvo una ruta extraña ya que permaneció 30 minutos parado cerca del ejido Lazaro Cárdenas, en la carretera a Matamoros.
Los Federales y Militares arribaron al supuesto sitio donde estuvo el camión y acabaron por acercarse a la tienda de abarrotes de Sifuentes Jasso y que en esos momentos era cuidado por Flores Martínez.

El velador aseguró que los federales comenzaron a interrogarlo sobre la varilla que había en el local para posteriormente pasar con Sifuentes Jasso y ambos acabaron por ser presos.

El comerciante acusó que la detención fue arbitraria pues presento facturas donde demostraban que la varilla que él tenía la había comprado legalmente en el estado de San Luis pero de nada valió ya que junto con su empleado fue enviado al penal.

Agregó también que la posición satelital no es muy confiable ya que hay un margen de error desde los 15 metros y más.

Lamentó que acciones que sufrió pueda tenerlas otro comerciante y tal hecho pueda provocar una crisis de inversión a la ciudad y sobre todo la de empleo.