En una de las bolsas de su pantalón llevaba una carta que esperaba se convirtiera en confesión y su última voluntad.

Al llegar a la primaria en la que estudian sus dos hijas, de 9 y 11 años, en la colonia Oxtopulco, en Coyoacán, las atacó con una navaja.

Eran aproximadamente las 7:50 de la mañana cuando su padre intentó asesinarlas.

Al darse cuenta del ataque por los gritos de las niñas y las personas que ahí estaban, el conserje de la escuela, ubicada en Cerro Acasulco y avenida Universidad, intervino.

Esa persona sufrió cortaduras en una mano, pero logró su objetivo de separarlo de las menores. Sin consumar su plan, el agresor retrocedió e intentó suicidarse, clavándose la navaja en el abdomen.

Policías que estaban cerca del lugar llegaron para desarmarlo y pidieron una ambulancia para atender a las dos niñas y al papá agresor, de 43 años.

Su última voluntad

En la revisión de seguridad se le encontró en una de las bolsas de su pantalón una carta, en la que decía que por favor lo enterraran con sus hijas, a las que pretendía matar.

Explicaba que está enfermo y su esposa lo había dejado, por lo que no valía la pena vivir.

Las menores y el papá fueron llevados a la clínica 32 del IMSS. La Procuraduría capitalina informó anoche que la Subprocuraduría de Atención a Víctimas del Delito y Servicios a la Comunidad proporciona atención integral a las menores y su familia.