Mónica Gris Cortés había recibido amenazas de las hijas de su expareja sentimental, quien la ayudó a instalar un negocio de venta de uniformes escolares en el Centro Histórico.

Las amenazas iban en aumento y los familiares de Mónica Gris, de 43 años, las señalan como las principales sospechosas de haber ordenado su muerte.

La noche del miércoles, como lo dio a conocer ayer El Gráfico, la mujer fue asesinada de cinco balazos cuando circulaba en su Jetta por la avenida 608, en la colonia San Juan de Aragón, en la Gustavo A. Madero.

Una mujer que la acompañaba sobrevivió al ataque. Según testigos, alrededor de las 21:00 horas, cuando circulaban hacia el Estado de México, fueron atacadas por los tripulantes de una moto. Mónica recibió cinco tiros, tres en el hombro derecho y dos más en el cuello, Frida «N», de 18 años, un rozón en la cabeza.

Al lugar llegó un hijo de Mónica, quien identificó el cuerpo. Dijo que las hijas de la expareja de su madre nunca aceptaron que su padre, quien ya falleció, le hubiera puesto a Mónica un negocio de venta de uniformes junto al de ellas en la calle Corregidora.

Ante el MP de la Coordinación GAM-8 el hijo de la víctima ratificó sus señalamientos, por lo que agentes de la PDI están tras la pista de las mujeres imputadas.