Washington, D.C.- Sin referirse al control de armas de fuego en Estados Unidos, el presidente estadounidense, Donald Trump, condenó el tiroteo en una secundaria de Parkland, Florida, en el que fallecieron 17 personas.

En un mensaje a la nación, Trump anunció que visitará la escuela donde ocurrió la masacre y reiteró que ningún estudiante estadounidense debe correr peligro en los centros educativos.

Trump, que ha ordenado que la bandera estadounidense se sitúe a media asta en la Casa Blanca y todas las instituciones públicas del país para honrar a las víctimas, sólo se había referido a la masacre ocurrida este miércoles en un centro de educación secundaria de Parkland en su cuenta de Twitter.

«Tantos indicios de que el tirador de Florida estaba mentalmente desequilibrado, incluso fue expulsado de la escuela por mal y errático comportamiento», dijo hoy en su cuenta de la red social.

El sospechoso del ataque, identificado como Nikolas Cruz, ingresó a primera hora de la mañana de hoy en la cárcel del condado de Broward, en la vecina ciudad de Fort Lauderdale, después de ser acusado de 17 asesinatos premeditados tras ser sometido a un interrogatorio de varias horas.

La investigación apunta a que el joven, expulsado de la escuela el año pasado tras una pelea con la nueva pareja de su exnovia, activó las alertas de incendio con granadas de humo y, cuando sus antiguos compañeros salieron de las aulas, comenzó a disparar con un arma semiautomática.

El tiroteo de Parkland, que además de los 17 muertos dejó 15 heridos, fue el decimoséptimo incidente con armas en centros educativos estadounidenses ocurrido en lo que va de 2018, es decir, en 45 días.