Washington, Estados Unidos.- Apenas la noche del martes John Kasich anunciaba a sus seguidores que ya sólo quedaban dos caminos para elegir al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, pero ayer optó porque fuera uno solo; con un emotivo discurso el gobernador de Ohio dio por concluida su campaña, dejando el paso libre a Donald Trump.

Pese a su gran popularidad como gobernador de Ohio, Kasich nunca fue una auténtica amenaza para ninguno de los favoritos de la campaña, y finalmente ayer reconoció la inviabilidad de su proyecto en este punto de la batalla electoral: “Mientras suspendo mi campaña hoy, tengo fe, una fe profunda, de que el Señor me mostrará el camino adelante y satisfará el sentido de mi vida”.

Donald Trump aplaudió la decisión de Kasich, y ahora diversos analistas y miembros del Partido Republicano se preguntan cómo se ha llegado a este momento, cuando se pensaba que a estas alturas el magnate —sin experiencia política previa y basando su discurso en el ataque— no estaría ni ligeramente cerca de la recta final.

“Creo que hemos —y, específicamente, he— subestimado al Sr. Trump. Hicimos malas suposiciones, malas interpretaciones de los datos y perdimos las conexiones a lo largo del camino”, reconoció ayer Nate Cohn, analista de «The New York Times», en un artículo titulado “En lo que me equivoqué sobre Donald Trump”.

Justin Holmes, profesor en Ciencia Política de la Universidad Northern Iowa, recordó que desde aquel día de junio pasado en que el magnate descendió las escaleras en una de sus torres de Nueva York para anunciar sus aspiraciones, existía la convicción de que “de alguna manera” el Partido Republicano lo detendría, “pero nadie fue capaz”.

Sin embargo, lo ha conseguido, y su victoria muestra también las dificultades a nivel ideológico por las que está pasando el Partido Republicano.

Su popularidad trasciende las etiquetas ideológicas. Es que Trump es a la vez conservador y moderado. El enamorado del capitalismo denuncia el libre mercado, tiene una posición dura sobre el derecho a portar armas de fuego, y también plantea garantizar a los estadounidenses una protección social.

“No esperan de él coherencia filosófica conservadora, es por la rabia que lo votan”, dijo James Thurber, director del Centro de Estudios Presidenciales y Parlamentarios de la American University.

Primeros indicios del gabinete

En los últimos meses Trump se ha concentrado en atacar a sus contrincantes —a Ted Cruz le dedicó varios momentos—, pero pocas veces dedicó tiempo a hablar sobre su proyecto político; ahora que ya es prácticamente el candidato de su partido, reveló en entrevista con el programa “The O’Reilly Factor” de Fox News, que consideraría nombrar como secretario de Seguridad Nacional a Rudy Giuliani, ex alcalde de la ciudad de Nueva York; como fiscal general al gobernador Chris Christie; y como secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos al médico Ben Carson.

En tanto que a la cadena ABC dijo que  su vicepresidente será un republicano y “se tratará muy probablemente de una persona con experiencia en política”.

Vicente Fox se disculpa con Trump

El ex presidente de México Vicente Fox ha decidido sacar la bandera blanca en señal de paz y ha ofrecido una disculpa al magnate Donald Trump: “Si te ofendí, lo siento”. En entrevista para Breitbart News incluso ha dicho que lo invitará a México y asume que podrá convencerlo de pensar inteligentemente.

Sin embargo, algunas figuras del Partido Republicano se resisten a apoyar a Trump: “Si nominamos a Trump (los demócratas) van a acabar con nosotros… y lo vamos a merecer”, tuiteó el senador Lindsey Graham, uno de los rivales a los que Trump venció durante la campaña.

Ante tal escenario, las organizaciones hispanas aseguran que se “defenderán con votos”. Angélica Salas, presidenta del Fondo de Acción de Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), indicó que en muchos años no se había visto a una persona “tan abiertamente racista entre todos los candidatos”.

“Tenemos que asegurar que haya un renacimiento de nuestro poder político (latino) en este país, y que ningún candidato sea Trump o cualquiera otro, piense otra vez en utilizarnos como blanco de su campaña”, concluyó la líder hispana.