El presidente Trump lanzó un reto extraordinario a su propio partido, amenazando con suspender en semanas las actividades gubernamentales si el Congreso no financia el muro de la frontera sur que él prometió durante su campaña, informó The New York Times.

Lo hizo durante su gira por Arizona, y este miércoles Trump continuó la amenaza arremetiendo por Twitter contra un importante republicano que se ha mostrado escéptico de construir el muro fronterizo entre Estados Unidos y México, el senador Jeff Flake.

El martes por la noche, Trump dijo en Phoenix a una muchedumbre, “aunque tengamos que cerrar nuestro gobierno, vamos a construir el muro”.

Las comentarios del martes de Trump constituyeron un elemento nuevo y potencialmente explosivo a su relación con los congresistas republicanos, cuyo respaldo le hará mucha falta durante las próximas semanas.

El 1 se octubre se agotarán los fondos gubernamentales a menos que el Congreso tome medidas a fin de aprobar iniciativas presupuestales nuevas. Pero en dicho conflicto, probablemente el presidente otorgó el control a los senadores demócratas. Los demócratas ahora pueden obstruir cualquier propuesta presupuestal que destine partidas al muro, obligando a los republicanos a eliminar el dinero y desafiar a Trump a emitir un veto.

Este miércoles, eso fue precisamente lo que los senadores demócratas dieron indicios de estar dispuestos a hacer.

“Si el presidente sigue este camino, contra los deseos tanto de los republicanos como de los demócratas, así como de la mayoría del pueblo estadounidense, se encaminará a una suspensión de actividades gubernamentales que no le agradará a nadie y con la que no se conseguirá nada”, dijo el senador demócrata neoyorquino Chuck Schumer, el líder minoritario.

También los republicanos manifestaron en privado su consternación ante las tácticas y las palabras del presidente, mediante las cuales prometió enfriar aun más una relación ya difícil entre Trump y el senador por Kentucky Mitch McConnell, el líder mayoritario.