Moscú, Rusia.- Los senadores rusos aprobaron el miércoles la reforma constitucional adoptada horas antes por los diputados, lo cual allana el camino para que Vladimir Putin se mantenga en el poder teóricamente hasta 2036.

La reforma fue apoyada por 160 senadores del Consejo de la Federación. Hubo un voto en contra y tres senadores estuvieron ausentes. El texto debe ser aprobado ahora por dos tercios de las regiones rusas y ser sometido además al visto bueno de los ciudadanos.

Las enmiendas constitucionales son «una de las cuestiones más importantes de la historia moderna» de Rusia, dijo antes de la votación la presidenta del Consejo, Valentina Matvienko.

El texto votado contiene la enmienda adoptada la víspera por los diputados para «reinicializar» el contador de mandatos presidenciales, lo que daría en teoría a Vladimir Putin el derecho de presentarse en 2024 y luego en 2030.

Matvienko apoyó esta enmienda considerando que Putin «tiene derecho a participar en nuevas elecciones».

«Volvió a poner el país en pie. Está reconocido como uno de los principales dirigentes mundiales», añadió.

Este martes, en una histórica intervención ante el Parlamento ruso, Putin se dijo dispuesto a reformar la Constitución para permanecer en el Kremlin hasta 2036.

«Estoy seguro de que juntos haremos aún muchas cosas buenas, por lo menos, hasta 2024. Ahí, ya se verá», proclamó Putin ante la Duma o Cámara baja.

Putin apeló al miedo a Occidente, a la sagrada «estabilidad», a la necesidad de una «fuerte vertical presidencial», a que el país no está preparado para la «alternancia política» y al respaldo de «la mayoría de la sociedad» para justificar no dejar el Kremlin en 2024, como le exige la Constitución.

«El mundo cambia. Estos cambios tienen un carácter radical, yo diría irreversible. Ahora, encima, nos llega el coronavirus y los precios del petróleo bailan, y junto con ellos, las divisas y las bolsas», aseguró.

Putin ya sorprendió al anunciar a mediados de enero una reforma de la Constitución -algo que había dicho que nunca haría-, pero entonces los analistas pensaron que dejaría la presidencia para dirigir los designios del país en la sombra desde un nuevo órgano que sería anclado en la modificada Carta Magna: el Consejo de Estado.

Ayer, descartó esa opción como «peligrosa», que «no tiene nada que ver con la democracia» porque crearía una bicefalia de poder y provocaría «división social». Sin embargo, no tuvo reparos en aceptar la propuesta de perpetuarse en el poder.

Agitó el espantapájaros de la «política de contención» occidental, de que los enemigos de Rusia «esperan» que el país «pierda el norte» y se desangre en «luchas intestinas».

Si la Corte Constitucional da luz verde, lo que es bastante probable, Putin podrá permanecer dos periodos más, hasta 2036.