La organización terrorista vasca ETA ha anunciado en una carta fechada el 16 de abril su decisión de disolver «completamente todas sus estructuras», según los medios españoles.

En la misiva, enviada este martes por la organización terrorista a varias instituciones y agentes políticos, el grupo terrorista transmite su decisión de «dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido».

«Por tanto, ETA ha disuelto completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política», dice la carta, a la que tuvo acceso la agencia EFE. En dicha carta, la banda no pide perdón a las víctimas de sus acciones.

La misiva, que está fechada el 16 de abril, anticipa la escenificación de su disolución total que se realizará este fin de semana en un acto en la región del País Vasco, en el norte de España.

Con este mensaje, la organización que ha dejado cerca de 900 muertos en aproximadamente medio siglo de vida, da por finalizado el proceso que inició en 2010, cuando anunció su «intención de abrir un nuevo ciclo político en Euskal Herria».

El acto oficial de disolución está previsto para el día 4 de mayo en la localidad vascofrancesa de Cambo-les-Bains y concluirá con la lectura de una declaración a cargo de «representantes de la comunidad internacional».

Los gobiernos regionales del País Vasco español y de Navarra anunciaron que no acudirán a la convocatoria, aunque sí lo hará el Partido Nacionalista Vasco (PNV), en el gobierno de esa región española.

El anuncio de la disolución de ETA se produce después de casi sesenta años de existencia, con más de 850 muertos a sus espaldas, y un declive continuo de la organización terrorista, gracias a la labor policial y judicial.

ETA surgió a finales de la década de los 50 del siglo pasado, en plena dictadura franquista, con el objetivo de lograr la independencia del País Vasco a través de la violencia terrorista.

El primer crimen reconocido por la banda fue el de un agente de la Guardia Civil en 1968, y el último, un gendarme francés en 2010.

Una disolución por pasos

A principios de abril, el grupo terrorista entregó la ubicación de los últimos depósitos de armas que aún tenía. ETA ya había anunciado en marzo su «desarme total» y puso como fecha el 8 de abril para entregar a las autoridades francesas información sobre sus escondites. En ese momento, ETA indicó que no controla todos los depósitos de armas, sobre todo los más antiguos.

La Comisión Internacional de Verificación, responsable de comprobar el proceso, indicó en ese momento en un comunicado que este paso suponía una buena noticia.

El ministro francés del Interior, Matthias Fekl, confirmó el despliegue policial para localizar el arsenal y señaló que la entrega «unilateral» por parte de ETA de las localizaciones constituye «un gran paso», según declaraciones recogidas por la agencia EFE.

En los ocho escondites revelados, de los 12 que se había indicado inicialmente que podrían tener, las autoridades han encontrado 120 armas, 3 toneladas de explosivos, municiones y detonadores.