INDIA.- La India superó este lunes los 17 millones de casos y las 195,000 muertes, convirtiéndose en el epicentro global de la enfermedad tras cinco días rompiendo récords de contagios, algo que ha empujado a varios países a vetar los vuelos desde la India ante el temor a la propagación de nuevas variantes.

Con 352,991 nuevos contagios y 2,812 muertes en las últimas 24 horas, el Ministerio de Salud indio confirmó hoy los peores datos registrados hasta el momento, multiplicando por treinta el promedio de infecciones y fallecidos que reportaba hace solo tres meses.

El rápido deterioro ha llevado a la nación asiática a una grave crisis en la que, pese a su importante industria farmacéutica, ve consumirse rápidamente las reservas del país, con escasez de oxígeno para tratar a los pacientes y de algunos medicamentos.

Esta segunda ola de contagios, muy superior a la primera (que en su pico en septiembre registró menos de 100,000 casos diarios), comenzó a finales de febrero coincidiendo con una falta generalizada de precauciones entre la población, y la circulación de variantes importadas del virus y de nuevas mutaciones halladas en la India.

El Consorcio de Genómica del SARS-CoV-2 de la India (INSACOG), formado por diez laboratorios nacionales para analizar el comportamiento del virus, detectó altos números de las variantes halladas inicialmente en el Reino Unido y en Sudáfrica.

El INSACOG identificó así alrededor de 1,600 casos positivos para la variante de Reino Unido (B.1.1.7), y más de 100 muestras de la variante sudafricana (B.1.351), de un total de 15,000 pruebas analizadas, indicó a Efe el médico investigador Rajib Dasgupta.

A ello se suman 732 positivos para las dos mutaciones encontradas en la India (E484Q y L452R), a las que se les confiere una mayor capacidad de propagación y de esquivar el sistema inmune.