MOSCÚ, RUSIA (Agencias).- No es la primera ni la última vez que diremos que Rusia es un lugar que parece no seguir las leyes del resto del planeta. Claro que eso no quita el hecho de que cada día puedan salir con algo nuevo para sorprendernos; después de todo es como una tierra mágica en donde todo puede suceder.
Bueno, pues el día de hoy nos complace el poder presentarles a Yuiry Panteleenko, un hombre que hace un tiempo encontró a un osezno de apenas 3 meses de edad abandonado en un bosque y lo recogió, lo presentó ante su esposa, llamada Svetlana y lo crió como a su propio hijo.
El animal ahora tiene 23 años y fácilmente podría devorar toda la comida de nuestro refrigerador y a nosotros como postre. Su enorme oso mascota acompaña a Yuiry en todo momento y hasta ayuda regando las plantas de la casa.
Sólo podemos decir que no podemos encontrar suficientes palabras para poder describir lo increíble que es la vida que llevan las personas en Rusia.