Rusia confirmó el martes que este mes reanudará discusiones con Estados Unidos sobre la extensión del acuerdo sobre armas nucleares, pero advirtió que la insistencia de Washington por incluir a China podría frustrar el esfuerzo.

El viceministro ruso de Exteriores Sergei Ryabkov se reunirá el 22 de junio en Viena con el enviado estadounidense Marshall Billingslea para recomenzar a negociar el tratado llamado Nuevo START, que expirará en febrero.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retiró de varios acuerdos internacionales, pero dijo tener especial interés en preservar el Nuevo START, que obliga a Rusia y Estados Unidos a reducir a la mitad sus inventarios de lanzadores de misiles estratégicos.

Sin embargo, Washington dice que el sucesor del Nuevo START debería incluir a China, cuyo arsenal nuclear está aumentando aunque sigue siendo significativamente menor a los de Rusia y Estados Unidos.

«Mi respuesta a una pregunta directa sobre si pensamos o no si sería posible incluir a China, sería un contundente no», dijo Ryabkov desde Moscú en una videoconferencia del instituto Consejo de Relaciones Internacionales.

«Depende de Estados Unidos. Si Estados Unidos cree que vale la pena seguir dialogando con Rusia o si, para Estados Unidos, la participación de China es absolutamente imperativa, entonces eso impedirá a Estados Unidos mantener un significativo diálogo con Rusia sobre el control de armas», dijo.

El funcionario indicó que Moscú no se opone a que China tenga un papel, pero indicó que Pekín debe estar de acuerdo.

En Pekín, la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, dijo que China «no tiene intención de participar» en las conversaciones y acusó a Estados Unidos de tratar de «desviar las responsabilidades hacia los demás».

Billingslea, instó a China a reconsiderar su postura, a través de Twitter.

«Lograr estatus de Gran Potencia requiere actuar con la responsabilidad de Gran Potencia. No más Gran Muralla del Secreto en su acumulación nuclear. Asiento esperando a China en Viena», señaló.

China y Rusia son hoy aliados a pesar de complicaciones que las distanciaron a lo largo de la historia.