Washington (Agencias).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pretende ordenar este miércoles la construcción del muro fronterizo con México, informaron funcionarios de la Casa Blanca a medios estadounidenses, como Bloomberg.

“¡Gran día planificado sobre seguridad nacional para mañana! Entre otras cosas, ¡construiremos el muro!”, escribió anoche en su red social @realDonaldTrump.

Trump firmaría una orden ejecutiva para destinar fondos federales para que sean destinados para la construcción de un muro en la frontera sur, que había prometido durante su campaña, según los reportes.

Esto se dará en el marco de una visita que pretende realizar por la tarde al Departamento de Seguridad Interior, organismo federal que tiene jurisdicción primaria sobre la seguridad de la frontera y que ejecutaría la mayoría de las otras medidas vinculadas con la inmigración sobre las cuales Trump habló en su campaña.

Según fuentes de Fox News, otras acciones previstas incluyen fortalecer a los agentes de la patrulla fronteriza “y poner fin a lo que los republicanos han argumentado es un sistema de captura y liberación en la frontera”; algunos inmigrantes indocumentados capturados al cruzar la frontera pueden reportar a los funcionarios de inmigración en una fecha posterior.

Las fuentes de Fox señalan que si las acciones se concretan, se permitiría encarcelar de inmediato a los detenidos por no comprobar su estancia legal.

Ante esa resolución, el Estado norteamericano tendría que lidiar con dos problemas: el espacio en las cárceles y qué hacer con los niños que crucen la frontera.

Una de las características distintivas de la campaña presidencial de Trump fue la promesa de construir un muro impenetrable entre Estados Unidos y México para dejar afuera las personas que “se están llevando nuestros empleos” e inmediatamente detener y deportar a “extranjeros delincuentes”.

Reiteradas veces dijo que haría que el Gobierno mexicano pague por el muro, pero es posible que recurra a partidas existentes para seguridad fronteriza del Departamento de Seguridad Nacional para dar inicio al proceso.

El Gobierno de México ha rechazado la idea de pagar por el muro.

Las nuevas acciones en materia de migración ocurrirán el día en que el canciller, Luis Videgaray, llega a Washington para reunirse con integrantes de la administración del nuevo gobierno para comenzar el diálogo sobre la relación bilateral.

Freno a refugiados

El mensaje de Trump por Twitter presagió lo que se cree serán mayores medidas en los próximos días para limitar la inmigración, las cuales incluirían límites a programas gubernamentales para el establecimiento de refugiados en Estados Unidos.

El Gobierno de Trump estudia una suspensión de 120 días para la admisión de refugiados y una reducción de la cantidad de refugiados que se permita entrar en Estados Unidos en este año fiscal a 50 mil, de 110 mil, diji una persona familiarizada con el plan a Bloomberg.

Durante su campaña, Trump dijo que Estados Unidos arriesgaba con permitir la entrada de extremistas en el país como parte del programa de refugiados, señalando ataques terroristas como el asesinato de un sacerdote francés o el atentado con bomba en un festival alemán de la música, como pruebas del peligro representado por los refugiados.

Dijo que las medidas de Alemania de admitir cientos de miles de refugiados que huían del conflicto sirio fueron un “desastre”.

Trump ha propuesto en el pasado una prohibición temporaria de toda inmigración de musulmanes a Estados Unidos; tras atraer intensa crítica bipartidista, posteriormente propuso bloquear la inmigración de países con un “historial comprobado” de terrorismo. Fuera de Siria, no había especificado qué países se ajustarían a esa definición durante su campaña.

“Estamos permitiendo que entre gente de naciones terroristas que no deberían ser autorizadas”, dijo Trump en un acto de campaña en septiembre. “Esto podría ser el mayor caballo de Troya de todos los tiempos”.

Durante la gestión del presidente Barack Obama, Estados Unidos se centró en admitir refugiados con vínculos ya existentes con Estados Unidos, como también mujeres y niños que enfrentaban persecución o necesitaban atención médica con carácter urgente. El proceso de revisión de antecedentes dura en promedio de 12 a 18 meses e incluye datos biométricos y exámenes de múltiples fuerzas del orden y organismos de inteligencia.