– Tshekede Bufton Pitso, ex líder del Movimiento Democrático Unido (UDM) en el Cabo Oriental, murió después de colapsar en su puerta de entrada mientras se dirigía a su Mercedes E500.

El ex empresario había tenido una flota completa de lujosos automóviles Mercedes, pero se vio obligado a venderlos en los últimos años, después de caer en tiempos difíciles. Luego se las arregló para comprar un E500 usado, y aunque se había descompuesto y no podía ser conducido, todavía disfrutaba pasar tiempo en él y escuchar la radio del automóvil.

Era su actividad favorita en el mundo, e incluso le dijo a su familia que quería ser enterrado allí cuando llegara su momento.

El fin de semana pasado, finalmente, honraron su deseo. Líder popular en el Cabo Oriental, el Jefe Pitso era conocido como un extravagante pero firme partidario de la UDM y la gente apareció en masa para asistir a su inusual funeral, a pesar del encierro del Covid-19.

El salón a cargo del funeral dijo a los miembros de la prensa que honrar los deseos de la familia con respecto al inusual ataúd fue difícil y estresante. “Nunca antes habíamos tenido una solicitud de este tipo para enterrar a alguien en un automóvil, y fue una tarea difícil y estresante de emprender”, dijo Thabiso Mantutle, director de la funeraria Phomolong.

“Teníamos que asegurarnos de tener todas las medidas correctas para enterrar completamente el automóvil y construir la rampa para meterlo en la tumba y hacer todo el papeleo correcto”.

RARO FUNERAL

Las fotos tomadas en el extraño funeral muestran a Tshekede Bufton Pitso en el asiento del conductor de su amado Mercedes, con el cinturón de seguridad puesto y las manos en el volante, mientras varias personas luchan por bajar lentamente el vehículo a la tumba de ocho pies de profundidad excavada en la parcela de la familia Pitso.

“Mi padre fue una vez un hombre de negocios rico, y tenía una flota de automóviles Mercedes, pero hacia el final tuvo dificultades y se perideron”, dijo a los periodistas la hija de Tshekede, de 49 años, Sefora Letswaka.

“Hace unos dos años se compró un Mercedes Benz de segunda mano. No pasó mucho tiempo antes de que se descompusiera, pero igual pasaba gran parte de su tiempo fuera de la casa. No podía conducirlo, pero allí era donde estaba feliz y pasaba gran parte de su tiempo sentado al volante”. “Dijo que cuando llegara el momento quería ser enterrado en él. Lo escuchamos y honramos su deseo, y esperamos que sea feliz y nos cuide desde arriba”, agregó Sefora