Unas 120 propuestas de leyes estatales y enmiendas constitucionales estuvieron incluidas en las boletas en 32 estados el día de la elección en Estados Unidos. Incluyeron una variedad de asuntos que han agitado la política en años recientes: derecho al voto, desigualdad racial, aborto, impuestos y educación, entre otros.

Pero ninguna lidió directamente con el tema dominante del 2020: el coronavirus. Eso se debe a que el proceso para colocar propuestas en las boletas comenzó, en la mayoría de los casos, antes del estallido del brote.

Dos estados tuvieron enmiendas antiaborto con resultados diferentes.

Los votantes en Luisiana aprobaron una medida que afirma que no hay un derecho constitucional en el estado al aborto, algo que pudiera tener especial importancia si la Corte Suprema anula la decisión que autoriza el aborto nacionalmente.

En Colorado, en contraste, los votantes derrotaron una propuesta para prohibir los abortos después de 22 semanas a menos que la vida de la mujer embarazada esté en peligro. Propuestas similares fracasaron en el estado en 2008, 2010 y 2014.

Varios estados tuvieron en las boletas propuestas sobre derecho al voto.

En Virginia, los votantes aprobaron una enmienda constitucional que retira el poder de los miembros de la legislatura, bajo control demócrata, para trazar distritos electorales a su favor sobre la base del censo. En lugar de ello, el estado creará una comisión bipartidista de legisladores y ciudadanos para desarrollar un plan de trazado de distritos que la legislatura puede aprobar o rechazar, pero no cambiar.

Virginia es el sexto estado en las dos últimas elecciones generales en aprobar medidas diseñadas para prevenir la manipulación de las circunscripciones electorales por políticos para beneficiarse a sí mismos o a sus partidos.

Los votantes en Missouri aprobaron una propuesta colocada en las boletas por la legislatura controlada por los republicanos para revocar un modelo único nacionalmente que habría usado a un demógrafo no partidista para trazar los distritos electorales para conseguir “justicia partidista” y “competitividad”. La medida devuelve esas tareas a comisiones bipartidistas y mueve los términos “justicia partidista” y “competitividad” al final de la lista.

En Florida, los votantes aprobaron una medida para aumentar gradualmente el salario mínimo a 15 dólares por hora para el año 2026. La medida coloca a Florida junto con al menos otros siete estados — California, Connecticut, Illinois, Maryland, Massachusetts, Nueva Jersey y Nueva York— y Washington, D.C., que ya han implementado medidas para elevar gradualmente el salario mínimo a 15 dólares por hora.

Hubo propuestas fiscales en la boleta electoral en más de una docena de estados. Se aprobaron aumentos de los impuestos al tabaco en Colorado y Oregón. Los votantes de Colorado también aprobaron un ligero recorte de impuestos sobre la renta.

En California, Uber, Lyft y otros servicios de transporte y entrega basados en aplicaciones prevalecieron en su costosa lucha por mantener a los conductores clasificados como contratistas independientes. La iniciativa electoral enfrentó a las potencias de la llamada economía colaborativa, incluidos DoorDash, Postmates e Instacart, contra los sindicatos. Fue la medida electoral de California más cara de la historia: se gastaron más de 220 millones de dólares, la mayoría por parte de las compañías que funcionan a través de apps.

La medida crea una exención a una ley estatal que hubiera hecho que los conductores fueran elegibles para los beneficios que conlleva ser empleados de la empresa. Uber y Lyft, con sede en San Francisco, habían amenazado con retirarse de California si perdían.