Los principales riesgos para el mundo en 2022 están asociados con crisis climáticas, sociales y de salud mental, las cuales han sido exponenciadas a causa de la pandemia, advirtió un reporte del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

De acuerdo con el Informe de Riesgos Globales 2022 del organismo internacional, los riesgos ambientales y sociales son la principal preocupación de los expertos para los próximos dos años.

De más de un millar de especialistas consultados a nivel global, 31 por ciento consideró que el mayor riesgo para el ser humano lo constituyen los fenómenos climáticos extremos, seguidos de la crisis de empleo y medios de vida, señaladas por 30 por ciento de los encuestados.

En tanto, una cuarta parte de los expertos alertó sobre amenazas como el deterioro de la salud mental, las enfermedades infecciosas, la cohesión social o el fracaso en la acción climática.

En el largo plazo, es decir un periodo de 10 años, la principal preocupación es el medio ambiente.

Para 42 por ciento de los especialistas consultados el mayor temor es el fracaso en la lucha contra el cambio climático; 32 por ciento consideró que el mayor riesgo son los desastres climáticos como inundaciones, sequías e incendios, seguidos por la pérdida de biodiversidad y una crisis de recursos naturales, consideradas por 27 y 23 por ciento de los encuestados, respectivamente.

Para el director de riesgos de Zurich Insurance Group, Peter Giger, no actuar frente al cambio climático puede reducir el PIB mundial en una sexta parte.

A estos riesgos se suma una crisis de deuda global derivada de los estímulos fiscales impulsados por distintos países para ayudar a empresas y familias ante la crisis por la pandemia.

A esto se suma la desigualdad social para el trabajo remoto y las nuevas formas de interacción, que afecta a unas tres mil millones de personas.

De acuerdo con la directora gerente del WEF, Zaadia Zihidi, los desajustes económicos causados por el Covid-19 agravaron las divisiones sociales y están creando tensiones a nivel global.

De los expertos consultados por el WEF, 84 por ciento dijo estar preocupado por el futuro del planeta, mientras sólo cuatro por ciento se mostró optimista.