La gimnasta Simone Biles, la más galardonada de Estados Unidos y el mundo en su modalidad, se encuentra entre las deportistas que este lunes presentaron una demanda formal contra el Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos (USOPC, en inglés) por abuso sexual.

Biles, que espera competir de nuevo en las olimpíadas de Tokio 2020, inscribió su nombre por primera vez en una demanda que le obligará a presentarse ante los tribunales de justicia.

Abogados de deportistas olímpicos como Biles, Madison Kocian, Aly Raisman, McKayla Maroney, Kyla Ross, Jordyn Wieber y Jamie Dantzscher, junto con otras 140 víctimas de agresión sexual del deshonrado médico del equipo nacional estadounidense Larry Nassar, presentaron una moción para solicitar el testimonio de directivos olímpicos actuales y anteriores.

En enero de 2018 Biles hizo su primera declaración en Twitter que revelaba que Nassar la había agredido sexualmente mientras estaba en campos de entrenamiento y competencias para el Equipo de EU, cerca de Houston, donde reside la deportista.

La presentación judicial de este lunes marca la primera vez que se identificó públicamente como demandante en la acción civil en curso, lo que la coloca en la posición única de demandar a las mismas entidades que sancionan su deporte.

La moción presentada en la corte federal de bancarrota en Indianápolis busca el testimonio de, entre otros, Susanne Lyons, la actual presidenta de la USOPC; Scott Blackmun, exCEO de la organización, y Alan Ashley, el exjefe de rendimiento deportivo.

Según una investigación realizada en nombre del entonces USOC (la organización ha sido renombrada para incluir atletas paralímpicos) por la firma de abogados Ropes & Gray, con sede en Boston, tanto Blackmun como Ashley fueron informados sobre las agresiones sexuales de Nassar contra gimnastas del equipo nacional de Estados Unidos en julio del 2015 por el exCEO de USAG, Steve Penny.

Nassar, que ya ha sido condenado por sus crímenes y cumple condena de 175 años en prisión, renunció como coordinador médico nacional de USAG en septiembre del 2015, pero continuó tratando a los pacientes en su papel de médico osteopático en la Universidad Estatal de Michigan hasta septiembre del 2016.