El 2 de octubre de 2005 es una fecha que quedó marcada con letras de oro en la historia del futbol mexicano, ya que por primera vez se consiguió un título en una Copa del Mundo de cualquier categoría y fueron los niños héroes de la Sub 17 en Perú los que lo hicieron posible. Este grupo fue conocido como la ‘Generación Dorada’.

Fue en el Estadio Nacional de Lima donde el equipo dirigido por Jesús Ramírez tuvo una cita con la historia, pues no sólo se llegaba por primera vez a la Final de una Copa del Mundo, sino que también enfrentarían a una potencia mundial: Brasil, por lo que a pesar de que el Tri llegaba con un buen paso, no era favorito, porque delante tenían a un gigante del balompié.

Sin embargo, desde el inicio, los mexicanos dieron muestra de que podían dejar a los brasileños con las ganas de un título mundial y callaron las bocas de quienes dudaban de que el sueño fuera posible de conseguir. Y lo hicieron con gran categoría.

El primero en trazar el camino fue Carlos Vela, quien había sido el goleador mexicano a lo largo del torneo mundialista, y justo en la gran Final no podía ser la excepción, pues era el momento en que el Tricolor más necesitaba de él y a los 31 minutos marcó el primer gol.

A la selección de Brasil no se le podía dar por muerta y mucho menos en la Final de un Mundial, por lo que el cuadro azteca no desaprovechó el momento anímico y dio el segundo golpe casi al instante, pues dos minutos después, Omar Esparza aumentó la ventaja con un gran disparo desde fuera del área. La gesta se estaba concretando.

Había que aprovechar que los brasileños, pese a sus prospectos de grandes figuras como Marcelo, no reaccionaban, pero tampoco los mexicanos podían relajarse, por lo que ya en la recta final del partido, Ever Guzmán peleó, se levantó del suelo y siguió la pelota hasta que logró mandarla al fondo de las redes y con ello marcó el tercer tanto. Era el gol que sentenció la Final.

México ganó así su primer campeonato del mundo, mismo con el que comenzó a convertirse en una potencia de la categoría Sub 17, pues esta generación puso el ejemplo y demostró que no hay imposibles.

Patricio Araujo fue el encargado de levantar el trofeo aquella noche en Lima, donde los jugadores dieron la vuelta olímpica y se adueñaron del mundo siendo apenas unos niños, que dieron muestra de grandeza.

Aquella Selección contaba con jugadores como Carlos Vela, Giovani Dos Santos, Héctor Moreno y Efraín Juárez, quienes tuvieron su paso por el futbol de Europa y la mayoría del resto fueron debutados rápidamente por sus respectivos clubes en la Primera División del futbol mexicano, con destacadas participaciones.