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Por: Ricardo Flamarique

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La vida no se acaba cuando el balón no rueda, eso lo tuvo que comprobar el jugador de Correcaminos, José Antonio “La Chiva” Rosas, que al perder la oportunidad de seguir haciendo su trabajo, tuvo que buscar el “sueño americano”.

Ganar la Final de Ascenso puede permitirte pensar en retener el puesto el siguiente torneo, sin embargo, un representante o un jugador confiado, puede quedar fuera de aspiraciones en el “mercado de piernas”, el Draft.

“Fue en el año 2014 cuando Dorados de Culiacán asciende a Primera División y quedó fuera, no agarré equipo”, señala Rosas en su primera intervención de la entrevista.

“Me sentí triste, uno no sabe qué puede pasar cada temporada, yo no había tenido tanta participación, pero por lo menos creí que equipo si podía agarrar, pasó que me quedé esperando la llamada de un entrenador que conocía, él me dijo que estaba todo arreglado, me quedé confiado en eso. El día del Draft me dijo yo te hablo y te hecho la mano, pasó el Draft y no salía y no salía, le llamé por teléfono y nunca me contestó; fue triste, cuesta asimilarlo”.

“Me invitaron a Chicago y decido irme, trabajamos con un señor que tenía un equipo, él nos dio trabajo, vivíamos en su casa y así fue como llegué a Chicago”.

“Jugábamos los domingos, a veces entre semana, trabajábamos de lunes a viernes y los sábados, dependía como anduviera el trabajo, como trabajábamos con el dueño del equipo no había un horario especifico, si necesitaba gente nos mandaba”, relata.

-¿Qué tipo de trabajos realizabas aparte de jugar futbol?-

“En Chicago trabajaba en la construcción, si bien no sabíamos hacer mucho, nos ponían a recoger y cargar cosas, lo que ocuparan ahí, eso era lo que hacíamos. En Houston poniendo piso, era raspar, barrer, y los encargados lo ponían, ya luego fuimos aprendiendo y nosotros también lo hacíamos”.

-¿Cuánto se gana jugando?-

“Se gana por partido, dependiendo del nivel te dan tu lana, acabando cada juego te dan tu dinero y ya”.

-¿Qué tan bueno es el nivel del “llano” allá?-

“Es muy diferente el nivel de torneo regular a cuando estas en liguilla, el de temporada regular es de medio a bajo, pero cuando llegas a liguilla puedes ver mucho jugador de Liga de Ascenso, como de Primera División y el nivel es muy bueno en finales”.

Añadió, “En mi primer torneo perdimos en semifinales, era un equipo de puro mexicano y puro ex jugador profesional también”.

-¿Hay incentivos por finales o porque hay más ex profesionales en liguilla?-

“Porque todos los equipos se refuerzan, allá hasta la final puedes cambiar a tus once si quieres, en la temporada regular sobre llevan el torneo y a la hora de liguilla llevan jugadores, los que llevan es a los que más les pagan, en Chicago es más por el orgullo de quedar campeón, que por un premio económico”.

-¿Seguías la Liga en Estados Unidos?-

“Veía que ya iba a empezar la Liga, que estaban de pretemporada, y tu trabajando, te cuesta asimilarlo, pero tienes esposa, familia, hijos, y hay que hacer algo por ellos”.

-¿Qué se platican entre futbolistas profesionales, cuando se enteran que el equipo donde estaban perdió o ganó?-

“Yo al principio estaba resentido con el futbol, no quería ver futbol, después vas asimilando y sabes que son cosas que pueden pasar, ves jugadores y piensas que tú puedes estar ahí, aprendes hacer cosas para durar más en esto”.

-¿Qué te dejó no estar en el futbol profesional?-

“Valoras mucho la profesión, el estar conviviendo, el estar en un vestidor, aquí vienes y trabajas dos o tres horas y te vas a tu casa a convivir con tu familia, descansando, un trabajo que disfrutas, allá me costó mucho trabajo asimilarlo, ver compañeros que estaban en otros equipos jugando y tu trabajando, son cosas que pasan y que te ayudan a valorar, a ser más profesional”.

-¿Te dio miedo no volver a ser jugador profesional?-

“Sí, me pasó por la cabeza, dije si vengo de estar con un equipo que acaba de ascender y no puedo agarrar equipo, ahora que vengo de estar parado, de estar sin entrenar, porque realmente no entrenas, es ir a trabajar, jugar y ya, de repente nos salíamos a trotar en las tardes que llegábamos, pero como casi siempre eran jornadas largas desde las seis de la mañana, llegas cansado y solo hechas un trote de 20 o 30 minutos, es algo difícil, aunque gracias a Dios me permitió regresar”.

-¿Cómo se te dio la oportunidad de volver al profesional?-

“Duré dos meses en Chicago y dos en Houston, un día estaba en mi casa, salí a correr y vi una llamada de Ever (Guzmán), le marqué y me dijo hay pruebas en Correcaminos ¿quieres venir?, yo la verdad en ese momento económicamente no estaba muy bien, le pregunté cómo estaba la cosa, me dijo que eran pruebas de martes a viernes, hablé con mi esposa y lo decidimos, porque era un gastó que no podíamos hacer, me habló mi mamá y me dijo ve yo te apoyo, estábamos pasando por un momento difícil con mi esposa, había tenido una cirugía y no teníamos el dinero, vine, en 3 días me decidieron y gracias a Dios aquí sigo”.

-¿Qué tan diferente te sientes como jugador después de esa experiencia?-

“Te ayuda a madurar, yo me siento más maduro como jugador y como persona, el ver a compañeros jugando y tu fuera, te aprendes hacer más responsable dentro y fuera de la cancha”.

-¿Cuánto se valora una segunda oportunidad?-

“Te haces más responsable dentro de la cancha y valoras el tiempo que te dan, la confianza que te da el entrenador, gracias a Dios aquí me han visto bien y son cosas que valoras”. Agregó, “se le agarra un cariño especial al Club porque creyeron en mí, después de estar parado”.

-¿Qué les dirías a los futbolistas que pasan por tu situación?-

“Que valoren la profesión, cuando no se destaca es muy difícil, estás acostumbrado a un estilo de vida, a un ritmo de vida, a todo se acostumbra uno, pero si cuesta, te das cuenta que por ciertas cosas no estas, que dejaste de hacer o que hiciste mal”.

Añadió, “¡Que trabajen!, no dejen de creer, las oportunidades se dan, cuando les toque que las aprovechen, es una profesión muy bonita que te da muchas cosas”, concluyó.
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