La directiva de Cruz Azul está en el ojo del huracán por la investigación que realiza la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) por presunto lavado de dinero y delincuencia organizada. La investigación habría llegado hasta el club, donde se indaga la compra a sobreprecio de cinco jugadores y en las cuales estaría involucrado el exdirector deportivo, Ricardo Peláez.

El pasado 4 de junio Alfredo Álvarez, vicepresidente del club, se presentó para declarar contra su propio hermano, Guillermo Álvarez. Ambos están bajo investigación por el manejo de dinero en la Cooperativa Cruz Azul, sin embargo Alfredo acusó que su consanguíneo lavó dinero con la compra de jugadores.

De acuerdo con Proceso, el vicepresidente de Cruz Azul además señaló a Ricardo Peláez, actualmente presidente deportivo de las Chivas de Guadalajara, pero que de 2018 a 2019 fue director deportivo de los cementeros. Según el medio mencionado, los cinco fichajes son los de Jonathan Rodríguez y Orbelín Pineda a inicios de 2019 y de Andrés Rentería, Misael Domínguez y Antonio Sánchez en 2018.

Alfredo Álvarez además aseguró que no tiene nada que ver con las imputaciones contra su hermano y Víctor Garcés, exvicepresidente del club. Además, afirmó que cuando volvió al club pidió hacerse cargo de la presidencia y solicitó a la contraloría interna un informe detallado sobre los fichajes de los citados jugadores.

De igual manera, el mayor de los Álvarez dijo reconocer las facturas por medio de las cuales su hermano operaba para lavar dinero. No obstante las acusaciones, el presidente de Cruz Azul, Guillermo Álvarez, recientemente salió a señalar que todas las acusaciones son falsas.