Barry Strang tardó cuarenta años para convencer a su esposa Pam de que lo dejara comprar la motocicleta de sus sueños, una Harley Davidson, el día que la compró murió en un trágico accidente vial a 4 kilómetros del local en donde había recogido el vehículo.

Originario de Casper en el estado norteamericano de Wyoming, Strang visitó la tienda de motocicletas Harley Davidson todas las semanas los últimos 38 años y cada semana su esposa le decía que no se la compraría porque era algo demasiado peligroso, «está en mi lista de deseos», le decía el fallecido a su esposa Pam.

Comprar la motocicleta sería lo último que Barry hiciera, antes de retirarse el mes pasado el sujeto de 59 años de edad decidió que había llegado el tiempo de dejar de lado las preocupaciones de su esposa e ir a la tienda a comprar su motocicleta.

Mientras la pareja se dirigía a la tienda se separaron para que ella pudiera consultar un pedido que había hecho en otro lugar por lo que acordaron encontrarse más tarde en un restaurante cercano.

Tras comprar la motocicleta y en el camino sólo a poco más de 4 kilómetros de haber salido de la tienda, Barry pierde el control estrellándose con un tractor perdiendo el casco de protección en el percance y terminando debajo del pesado vehículo, las autoridades determinaron que había tenido una muerte instantánea.

Antes de morir el sujeto publicó en su página de Facebook una foto de su motocicleta con el texto: «44 años finalmente conseguí una» (sic), su muerte fue tan inesperada que incluso un día después de sucedido el accidente sus amigos lo felicitaron por su «nuevo juguete».

«Fue algo que quiso toda su vida», dijo Pam Strang a la prensa local, «es como mi hijo dice, ‘papá se fue con la sonrisa más grande en su cara».